Cine para farmear aura: Rojo amanecer

Foto de redes
Por Máximo Cerdio
El 2 de octubre de 1968 no debe olvidarse. El trabajo de resguardar la memoria, más que del gobierno ha sido del pueblo. Conforme el tiempo pasa, aparecen nuevas evidencias, como las fotografías de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) liberadas por el Archivo General de la Nación, que muestran la brutal ocupación militar y represión en el Casco de Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional (IPN), días antes de la masacre del 2 de octubre.
Otra fue el testimonio del actor Mario Rodríguez Bezares, que estuvo presente en la Matanza de Tlatelolco.
Rojo amanecer es una película mexicana precursora hacia el renacimiento del llamado nuevo cine mexicano de los noventa, que enganchó a nuevas generaciones en esta idea de preservar la memoria.
La película
Rojo amanecer es una película mexicana, dramática, de 1990 dirigida por Jorge Fons. Cuenta una historia de ficción sucedida entre el 2 y el 3 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, en la Ciudad de México, mientras el Ejército Mexicano captura y asesina a estudiantes.
Los protagonistas son María Rojo, Héctor Bonilla, Jorge Fegan, Ademar Arau, Bruno Bichir, Demián Bichir y Eduardo Palomo. El guion fue de Xavier Robles y Guadalupe Ortega.
Rojo amanecer es el primer largometraje que aborda abiertamente el movimiento de 1968 en México y la masacre, en una época en que estaba prohibido hablar del tema.
Historias y obstáculos
El guion fue escrito por Xavier Robles en 1988, con el nombre “Bengalas en el cielo”, lo dio a Jorge Fons y este se comprometió a buscar productores. Héctor Bonilla se interesó por la película y terminando una telenovela se integró al proyecto.
Después de levantar testimonios de sobrevivientes de la matanza, se mandó el guion a Radio Televisión y Cinematografía (RTC) de la Secretaría de Gobernación, supervisor de las producciones fílmicas en el país, que censuraba las que consideraba inapropiadas o polémicas.
RTC rechazó la historia: “con el 2 de octubre no se metan, por favor, señores”, fue la respuesta extraoficial.
Para que Gobernación reconsiderara su negativa, Jorge Fons buscó el apoyo de escritores famosos como Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes; por su parte, Héctor Bonilla se encargó de los actores: convocó a Roberto Sosa y a los hermanos Demián y Bruno Bichir.
Inicia el rodaje clandestino y no hay dinero
El rodaje inició de manera clandestina el 30 de mayo de 1989. Se usó un foro al sur de la Ciudad de México, cerca del Estadio Azteca, en donde se recreó un departamento del Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, donde transcurre la trama de la película.
El presupuesto era de 26 mil pesos, mismos que se agotaron a una semana de terminar el proyecto.
Sofía Álvarez, la actriz y cuentacuentos con la que Bonilla compartió más de cuatro décadas de vida en común, contó que en la búsqueda de financiamiento para la película Rojo amanecer, Héctor llegó decirle que hipotecaría su casa, ella se negó.
Valentín Trujillo, actor y director, puso el dinero para terminar la producción, y también aportó el título a la película: de Bengalas en el cielo, pasó a Rojo amanecer, un título más “taquillero”, según el actor de Perro callejero.
El rodaje duró tres semanas y media y se hizo de prisa debido al temor de que fuera frustrado y el equipo detenido. Se grababa incluso de madrugada.
Según Fons: “Había que hacerla a escondidas; como dices, prácticamente en la clandestinidad. Y ese sentimiento prevaleció mientras la hacíamos. Como era una película pobre, producida por nosotros, trabajábamos horarios larguísimos: desde que amanecía hasta la una o dos de la mañana, y cuando terminábamos, alguien salía previamente a revisar que no hubiera una patrulla o un auto sospechoso y teníamos que encaminar a las mujeres. Eso agregaba emoción a lo que hacíamos”.
Se mandó a Estados Unidos y a Cuba
Al terminar el rodaje, que tuvo un costo de 320 mil pesos de la época, Bonilla guardó los rollos en la cajuela de su auto y los llevó en secreto a los Estudios Churubusco, donde fueron revelados y editados casi en la clandestinidad.
Valentín Trujillo, como productor que financió y rescató la recta final de la película, mandó copias de seguridad de a Estados Unidos (Los Ángeles, California) y a Cuba.
Ya editada y posproducida Rojo amanecer fue enviada a RTC, donde la película permaneció «enlatada» seis meses: el Estado Mayor Presidencial se oponía a su exhibición porque mostraba al Ejército como autor de la masacre.
Finalmente, el presidente Carlos Salinas de Gortari se vio obligado a autorizar su proyección, con la condición de eliminar tres escenas en las que se mencionaba de forma explícita la participación de los soldados.
El 17 de octubre de 1990, Rojo amanecer se estrenó en una función especial en la Cineteca Nacional.
El testimonio de Mario
En julio de 2021, durante una entrevista con Jordi Rosado, Mario Rodríguez Bezares, conocido como Mayito, reveló que tenía nueve años cuando fue testigo de los hechos. Su familia vivía en uno de los departamentos de Tlatelolco.
El 2 de octubre de 1968, él y sus vecinos jugaban una cascarita en la explanada cuando escucharon pasos apresurados, gritos y órdenes. Elementos del Ejército Mexicano atravesaron la plaza corriendo y armados. Los niños terminaron de jugar y subieron a sus departamentos.
Poco después, los gritos, llantos y ráfagas irrumpieron en el edificio. Mario y su familia se asomaron por la puerta y vieron a una multitud de estudiantes correr desesperada hacia una avenida lateral, perseguida por militares. Al frente los esperaban las tanquetas. Cuando intentaron retroceder, los golpes, culatazos y disparos los acorralaron.
El padre de Mario ordenó a todos tirarse al suelo. Una bala rompió la ventana y se incrustó en el techo. La escena se prolongó desde las seis de la tarde hasta casi las once de la noche. Después, nadie quiso salir; había terror en los departamentos.
La mañana siguiente, Mario y sus hermanos salieron por leche y pan como todos los días. La tienda estaba abierta y saqueada; la explanada, cubierta de mochilas, cuadernos, credenciales, zapatos de hombres y mujeres, y charcos de sangre. El terror los regresó a casa.
Ese día, más de 300 jóvenes fueron asesinados o desaparecidos por el Ejército Mexicano en la Plaza de las Tres Culturas.
Ganadora
Durante seis semanas en cartelera, Rojo amanecer recaudó 726 millones de pesos de la época y convocó a más de 370 mil asistentes.
La cinta obtuvo 11 premios Ariel y cuatro Diosas de Plata, consolidándose como la primera película en narrar abiertamente los hechos de Tlatelolco.
Años más tarde, el empresario Carlos Slim solicitó la copia original para preservarla.
