Fallece el Curro, artista y cronista de Zacatepec

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Por Máximo Cerdio
Zacatepec, Morelos; 3 de julio de 2026. Herlindo Ortega Ortega, El Curro, como se le conocía, falleció el 1 de julio de este año en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social de Zacatepec, de un infarto, a la edad de 86 años.
Nació el 28 de junio de 1940, en Zacatepec.Sólo estudió la preparatoria en el Centro de Capacitación de la Industria Azucarera y Similar a la República Mexicana en Yecapixtla, ahí se capacitó en neumática e hidráulica, apoyado por el sindicato azucarero del Ingenio.
Desde pequeño y en su juventud estuvo en varios conventos, aprendiendo con los monjes, y ellos le daban educación comida y alojamiento: su familia carecía de recursos económicos para mantenerlo y costear su educación, por lo que él busco siempre por sus propios medios superarse. Además de estudiar y trabajar, cuando tuvo posibilidades, ayudó a su familia.
Herlindo vivía de una pequeña pensión que le daban y de apoyos voluntarios que recibía de manera esporádica, en el ayuntamiento de Zacatepec le pagaban mil o 1 mil 500 pesos por el cargo de cronista.
no tenía transporte, hacía larga caminatas por su pueblo y en cada esquina se paraba a recordar hechos y personajes que una vez habitaron los barrios de Zacatepec y le dieron identidad.
El Curro fue autodidacta en muchas disciplinas y era muy requerido por sus amigos para hacer manualidades, era muy creativo y tenaz, sus diseños de esculturas en los diferentes desfiles cívicos de Zacatepec llamaban mucho la atención.
Tres momentos con Herlindo
¿Usted es el escultor del Benito Juárez de Zacatepec? Cinco años después de que escribí “Juárez y el ‘respeto ajeno’” en la Unión de Morelos (https://www.launion.com.mx/morelos/sociedad/noticias/86725-juarez-y-el-respeto-ajeno.html), pude localizar al autor de la obra: era Herlindo.
Cuando lo visité en un cuarto donde vivía en Zacatepec, le pregunté si él había construido esa escultura del Benemérito ubicada en el inicio de la colonia Benito Juárez, o era obra de los extraterrestres, me quedó viendo y me dijo, muy orgulloso, que, sin ningún conocimiento sobre esculturas, la había hecho para darle identidad a su colonia y porque las autoridades municipales no les reponían un busto de mármol que se robaron de la calle y estaba instalado en donde ahora se encuentra ahora don Benito.
Días después de que se instaló la escultura y que se celebró el natalicio del héroe oaxaqueño, se presentaron inspectores federales y dijeron a los colonos que debían demoler la estatua que había hecho el Curro porque violaba la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Los pobladores les respondieron que no iban a demoler nada porque la estatua no era de la nación, sino del pueblo y el pueblo así lo quería.
Sin cena. El 31 de diciembre de 2025 lo fui a buscar a su casa, desde la mañana. No estaba, me dijeron que había ido al ayuntamiento a cobrar su quincena y le hablé por teléfono; rarísimo, pero me contestó y me dijo que aún no le pagaban y que temía que no lo hicieran.
Yo lo fui a buscar y nos vimos en el centro, le di algo de dinero para que, por lo menos, comiera un pollo esa noche del último día del año.
Me recibió el recurso con pena.
Su exposición, Oficio de recordar. El viernes 7 de noviembre de 2025, llegamos a la Pulquería y Mezcalería San Juan Parrandero, como a las 5 de la tarde, en el local ubicado en el centro de Cuernavaca, en la esquina de Rayón y Juan Ruiz de Alarcón, nos esperaban Jorge Ugalde el director, y su esposa Georgina Vela.
Nos hizo hicieron pasar y de inmediato llevaron al Curro a la sala principal, que es la galería, a ver su exposición “Oficio de recordar: Obra y memoria de Herlindo Ortega ‘El Curro’”, una muestra de 15 pinturas inaugurada el viernes 22 de octubre de 2025, sin la presencia del autor porque no pudo llegar debido a un problema de salud.
Estaba muy alegre y emocionado, con los ojos brillosos, de ver parte de su obra colgada en un muro.
-¿Cuánto hace que no venías a Cuernavaca?
-Más de 30 años -me respondió.
El libro de Herlindo
Herlindo escribía libro sobre la historia de Zacatepec desde sus personajes de barrios y con dibujos y pinturas que él mismo hacía, iba todos los días a las oficinas del ayuntamiento a dictar a una secretaria sus memorias.
Muchas veces, una necesidad incontenible lo despertaba en la madrugada y lo llevaba a sentarse y a dar forma a aquello que se le había aparecido en la mente.
De sus manos y de su imaginación salieron esculturas grandes y pequeñas, instrumentos musicales decorados, dibujos, pinturas, textos.
“Me ven por ahí pepenando cosas, que para la gente es basura o cháchara, pero yo cuando selecciono algo ya le vi la forma y lo guardo porque después lo usaré”, me confesó cierta vez.
El curro fue un artista y cronista al que las autoridades le brindaron muy poco apoyo; pasó muchas privaciones, pero siempre ayudó y fue un creador incansable.
Tenía una memoria extraordinaria. Zacatepec y Morelos pierden, con Herlindo, una gran parte de su historia.
Sobre la persona y obra de Herlindo se pueden consultar las siguientes ligas:
https://mochicuani.com/2025/10/herlindo-el-magnifico/
https://mochicuani.com/2023/04/el-recordador/
https://www.launion.com.mx/…/197928-herlindo-ortega…
https://www.launion.com.mx/…/86725-juarez-y-el-respeto…
Funerales del Curro
De acuerdo con un familiar, Herlindo fue ingresado hace 18 días al hospital del IMSS de Zacatepec, en donde permaneció hasta su muerte, ocurrida el 1 de julio a las 10 de la noche, víctima de un paro cardíaco, “entubado”.
El Curro pasó su cumpleaños en el hospital el 28 de julio. Tuvo fibrosis pulmonar, entre otras complicaciones respiratorias.
Herlindo Ortega Ortega, el Curro, está siendo velado en Funerales López, en Zacatepec, cerca de la clínica del IMSS. Se realizará una misa de cuerpo presente el viernes 3 de julio en la parroquia de Santiago Apóstol, en el centro de Zacatepec, a las 3 de la tarde, y después de la misa saldrá el cortejo rumbo al panteón Poza Honda, de la colonia Benito Juárez, donde serán depositados sus últimos restos mortales.
