Peligran vecinos de la Unidad Morelos, piden ayuda a la gobernadora

1Aguas negras
Por Máximo Cerdio
Jojutla, Morelos; 18 de mayo de 2026. Vecinos de la Unidad Morelos solicitaron la intervención de la gobernadora Margarita González Saravia Calderón para resolver problemas de salud, derivado de la contaminación que ocasionan las aguas negras de un drenaje roto que el ayuntamiento se ha negado a reparar.
El problema se localiza en la calle Miguel Hidalgo, a la altura del número 40, de la Unidad Habitacional José María Morelos, en el municipio de Jojutla, en donde existe un tubo roto del que brota una gran cantidad de aguas negras que escurre por esa calle varios metros hacia abajo.
Los habitantes de esas casas tienen que soportar las 24 horas del día la pestilencia, pero además presentan diversos padecimientos como consecuencia de la exposición permanente a la contaminación que ocurre desde septiembre del año 2025.
No hay presupuesto para eso: Ayuntamiento
Ante la insistencia de los vecinos a las autoridades del ayuntamiento desde septiembre pasado, el día 9 de abril de 2026, se presentó una persona que dijo ser el arquitecto Raúl Herrera Flores, director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Ayuntamiento de Jojutla, quien se reunió con varios vecinos en la calle donde está roto el tubo y brotan las aguas negras.
Es importante mencionar que los vecinos convocaron a esta reunión y solicitaron que llegara la mayor cantidad de afectados posible, porque el arquitecto Raúl Herrera Flores se había comportado de manera prepotente y grosera, especialmente con las mujeres, en reuniones anteriores en las oficinas del ayuntamiento.
El funcionario se presentó con varios obreros y después de revisar, dijo a los vecinos que ellos eran culpables del problema porque tiraban basura en la calle y eso obstruía el drenaje; advirtió que el alcalde Alan Francisco Martínez García no tenía presupuesto para resolver ese problema, que costaría varios millones de pesos, y que lo mejor era que se cooperaran entre los habitantes de la zona afectada para solucionar el problema. Asimismo, dijo que mandaría una cuadrilla el martes siguiente para comenzar a trabajar.
Los vecinos se molestaron con estas afirmaciones, ya que el funcionario dio un presupuesto sin haber hecho antes un estudio y sin calcular tiempos y costos.
El jueves de la semana siguiente llegó al lugar una cuadrilla de trabajadores y limpiaron el tramo enlodado que había durado siete meses, pero no resolvieron el problema porque las aguas negras seguían saliendo.
Además, los trabajadores vertieron la suciedad en un guardaganado ubicado en la esquina de la calle Hidalgo y el andador Chichén Itzá, pero ese guardaganado está tapado y se inunda, así que dejaron la podredumbre y la peste dentro de ese conducto.
Desde ese día, nadie se ha vuelto a parar para resolver el problema, mientras los colonos continúan soportando la inmundicia.
Varios afectados criticaron la postura del Ayuntamiento expresada por el arquitecto Raúl Herrera Flores, señalando que el alcalde Alan Martínez se gasta miles o millones de pesos en fiestas y en promover su imagen personal y la de su esposa, pero no tiene para poner fin a un problema de salud pública como el que padecen: “si dejara de gastar en esas cosas habría dinero para las necesidades apremiantes”, criticaron.
“Voy a invitar al alcalde Alan, ya que le gusta mucho la comida y la fiesta, a que venga a desayunar al patio de mi casa para ver si no le molesta la peste que todos los días y a todas horas tenemos que soportar nosotros”, apuntó un colono.

Funcionario
Afectaciones en la salud
Varios son los vecinos afectados en su salud por las aguas negras que corren todos los días y a todas horas.
En la vivienda 69 del andador Chichén Itzá, esquina con Miguel Hidalgo, vive Mirna Esther García Aguilar, de 58 años, quien presenta rinitis alérgica, diagnosticada por un médico particular, por lo que debe estar tomando permanentemente medicinas para este padecimiento.
Su hija, también tienes rinitis alérgica derivado de la exposición a las aguas negras.
Mirna explicó que antes del problema de las aguas negras podía salir al patio de su casa a desayunar o a comer con su familia que la visita cada fin de semana, pero ahora no puede por la pestilencia que se acrecienta en época de calor, como en estos meses, y que vuelve insoportable la ingesta de alimentos.
Rosalba Velasco Rosales vecina de la vivienda número 45 de la calle Miguel Hidalgo y su hija de 23 años han presentado infecciones estomacales muy fuertes, derivado de la exposición a las aguas negras.
Rosalba tiene en su casa a su mamá, de 84 años, a quien debe dializar constantemente, y explicó que con las aguas negras debe tomar medidas de precaución extremas para que al dializar no se infecté su mamá.
También contó que, en épocas de lluvia, que ya se acercan, derivado de que el guardaganado que está frente a su casa está tapado y el Ayuntamiento no lo desazolva, toda el agua de la calle incluyendo aquella con heces fecales, se mete a su casa y la inunda, llegando más allá de los 30 centímetros de altura.
Viridiana Pérez Ramírez, con domicilio en la vivienda 44 de la calle Hidalgo, reportó que las afectaciones a la salud han sido varias. Muy continuamente padecemos de enfermedades respiratorias y gastrointestinales.
Explicó que siempre había sido una persona muy saludable, pero desde que las aguas del drenaje corren frente a su casa ha enfermado muy seguido.
Vive con su mamá, una adulta mayor y con su padre, que tiene Parkinson avanzado y esto pone más aún en riesgo su salud. Ambos han enfermado por las aguas negras, según el geriatra que los atiende.
Las aguas negras están cargadas de virus, bacterias, parásitos, hongos, lo que ocasiona enfermedades de diferentes tipos, y se vuelven más peligrosas en épocas de calor, como en esta temporada, cuando se evaporan y viajan por el aire a nuestros pulmones y a nuestra boca y nuestra piel, señaló Viridiana Pérez.

1Guardaganado
“No hace falta ser un experto para entender que esto es un grave problema de salud pública”, dijo.
Varias familias afectadas hicieron responsable de las afectaciones en su salud al alcalde Alan Francisco Martínez García y pidieron ayuda a la gobernadora de Morelos Margarita González Saravia.
En opinión del presidente del Foro Morelenses de Abogados, Pedro Martínez Bello existen acciones legales que se pueden iniciar en este caso que al parecer se trata de un problema de salud pública, existen acciones legales y administrativas que pueden promoverse para obligar a la autoridad municipal a intervenir de manera inmediata y prevenir consecuencias todavía más graves para las familias afectadas.
“No estamos únicamente frente a una falla administrativa o un problema de infraestructura urbana; estamos ante un posible caso de omisión gubernamental que puede derivar en responsabilidades legales para las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Alan Francisco Martínez García. Cuando existen aguas negras expuestas de manera permanente durante meses, generando enfermedades respiratorias, gastrointestinales y riesgos sanitarios para personas adultas mayores y familias enteras, la autoridad tiene la obligación constitucional y legal de actuar de manera inmediata para proteger la salud pública. No puede normalizarse que la ciudadanía tenga que vivir entre heces fecales, pestilencia y contaminación mientras el Ayuntamiento argumenta falta de presupuesto para resolver un problema que afecta directamente la dignidad y la salud de las personas.
Según el abogado litigante: “Resulta todavía más preocupante que, de acuerdo con los testimonios de los colonos, funcionarios del Ayuntamiento de Jojutla hayan minimizado el problema e incluso pretendido trasladar la responsabilidad económica a los propios vecinos afectados. La salud pública no puede condicionarse a cooperaciones ciudadanas ni quedar subordinada a intereses políticos o de imagen.
¡El alcalde Alan Francisco Martínez García debe entender que gobernar implica atender primero las necesidades esenciales de la población y no permitir que problemas sanitarios de esta magnitud permanezcan abandonados durante meses”, concluyó.
