A 64 años del asesinato de Rubén Jaramillo Méndez

Rubén Jaramillo en marcha. Obtenida de la red
Por Máximo Cerdio
Tlaquiltenango, Morelos; 23 de mayo de 2026. En el texto que escribió el novelista Carlos Fuentes, en la revista ¡Siempre!, se consignó:
«Lo empujaron hacia abajo. Jaramillo no pudo contenerse, era un león de campo, ese hombre… Se lanzó a la fiesta de los asesinos; Estaba defendiendo a su esposa y a sus hijastros, lo derribaron con las culatas de sus rifles, en donde le sacaron un ojo. Epifania se arrojó sobre los asesinos; Le arrancaron el rebozo, le arrancaron el vestido, la tiraron a las piedras. [Un hijo] los maldijo; Abrieron fuego y él se agachó y cayó junto a su madre, sobre las piedras. Cuando aún estaba vivo, le abrieron la boca, recogieron puñados de tierra, le abrieron la boca y, riendo, la llenaron de tierra. Después de eso, fue rápido; [los otros hijos] cayeron acribillados a balazos; Las ametralladoras escupieron sobre los cinco cuerpos caídos. El escuadrón esperó a que dejaran de respirar. Pero siguieron viviendo. Pusieron sus pistolas en la frente de la mujer y de los cuatro hombres. Dispararon los tiros finales».
El artículo fue escrito días después de los asesinatos ocurridos el 23 de mayo de 1962, en Xochicalco, poblado del municipio de Miacatlán, en donde masacraron a Rubén Jaramillo, su esposa embarazada Epifania Zúñiga, y a Ricardo Jaramillo de 14 años, Filemón Jaramillo de 18 años y a Enrique de 17. Las cinco cruces de fierro en el panteón constatan la masacre contra la familia entera.
Petra Vázquez Sánchez, esposa de Enrique Jaramillo, sobrino de Rubén Jaramillo Ménez, dijo en entrevista, muchos años después, que el día que mataron a Rubén Jaramillo y su familia, ella estaba en su casa, “… se lo llevaron como a las 2 de la tarde, le fueron a decir a mi suegro, tenía yo un niño chiquito y mija la mayor tendría como 7 años y decía mi hija ´ay guachos no se lleven a mi papá Reyes´, porque decían que querían llevárselo para ver si así caiva Don Rubén pero no, no fue como ellos decían”.
En la colonia, de Tlaquiltenango, descansan los restos mortales de esta familia. Hoy 23 de mayo y mañana, Rubén Jaramillo será motivo de algunos homenajes que le rinden organizaciones campesinas y obreras, algunas se trasladan al panteón a limpiar su tumba y dejarle arreglos florales.
En el Museo comunitario Rubén Jaramillo, de Tlaquiltenango habrá un evento el domingo 24 de mayo, con una ofrenda que se llevará a su tumba y a las 4 de la tarde habrá una exposición y semblanza del fundador del movimiento Jaramillista.
Como nota adicional, el maestro Agur Arredondo comentó que el segundo apellido de Ruben Jaramilllo es Méndez, no Ménez, como incorrectamente suscribió un paleógrafo que trascribió unos apuntes de Rubén.
En el acta de su segundo matrimonio. Rubén Jaramillo anota su segundo apellido Méndez.

Rubén Jaramillo. Obtenida de las redes sociales
Del folleto Rubén Jaramillo Méndez, impulsor de una agroindustria, del cronista e historiador Agur Arredondo Torres, extraemos los siguientes datos:
Nació en el Mineral de Zacualpan, estado de México, en 1898. Su padre fue Atanasio Jaramillo y su madre Romana Méndez Nava. Ingresó a la revolución zapatista en 1914 bajo las órdenes del coronel Jesús Cerrillo Díaz, de Tlaquiltenango, Mor. Posteriormente quedó bajo las órdenes del coronel Dolores Oliván, que operaba en el distrito de Chiautla, Puebla, y con este jefe ascendió a capitán primero de caballería.
Debido a que no estuvo de acuerdo con la conducta de muchos revolucionarios que abusando de la condición de superioridad y mando de fuerza se dedicaban a saquear algunos pueblos, en 1918 se regresó al estado de Morelos y en Santiopan, municipio de Tlaquiltenango junto con algunos de sus amigos, abandona la Revolución sin amnistiarse ante los carrancistas.
Habiendo triunfado el Plan de Agua Prieta, Jaramillo se entregó a la tarea de organizar al campesinado de Tlaquiltenango y forma en 1926 junto con Lucas Villalba, Antonio Aguas y otros el primer Comité Provisional Agrario, siendo su presidente Silvestre Aragón.
El 17 de abril de 1921 se casa con María Ladislada Cabrera Brito, pero después de una corta vida conyugal enviuda. Posteriormente contrae segundas nupcias con Epifanía Ramírez Zúñiga el 9 de enero de 1924.
Es muy probable que Jaramillo se haya convertido al metodismo entre 1926-1928 debido a que no simpatizó con el movimiento cristero. Entregado a esta doctrina como ministro laico, evangelizó en Los Hornos, formando un regular grupo de nuevos conversos, entre los que se encontraba Palemón Moreno. Debido a su trabajo con los campesinos, abandonó la misión metodista pero este grupo formó en 1928 la Iglesia Cristiana Universal Apostólica de Jesús Pentecostés y fue su primer obispo gobernante Palemón Moreno Rivera. Para 1931 Jaramillo es iniciado en la Logia del Valle de México, de Cuautla, Morelos, y por estos mismos años comienza a lotificar lo que hoy es la colonia Gabriel Tepepa de Tlaquiltenango, Morelos.
En 1932 apoya al general Lázaro Cárdenas para presidente de la República mientras que sus opositores apoyan a Villareal y otros a Treviño. Aprovecha esta circunstancia para solicitar al general Cárdenas la instalación de un ingenio azucarero en el distrito de Jojutla. Este sueño, pese a la oposición de muchos de Tlaquiltenango, se ve realizado en 1938. Por diversas razones es instalado en Zacatepec. En marzo de ese mismo año, Jaramillo es nombrado miembro del Consejo de Administración del Ingenio. En respuesta a que los de Tlaquiltenango no quisieron el ingenio y para restarles poder político al grupo de acaparadores de arroz, Elpidio Perdomo, a la sazón gobernador del estado, promovió la erección del nuevo municipio de Zacatepec el 25 de diciembre de ese mismo año, territorio que había sido de Tlaquiltenango.
En 1940 Jaramillo es removido del cargo debido a las intrigas y ataques viscerales de sus adversarios. Luego fue delegado de la Confederación Nacional Campesina en el distrito de Jojutla.
En 1941, conoce a Epifania García Zúñiga, de Los Hornos. Cosas de la vida: las dos mujeres más importantes de su vida tenían nombres similares. La primera fue ama de casa y religiosa; la segunda, política y guerrillera.
Con motivo de la Segunda Guerra Mundial los campesinos y obreros se organizan para pedir mayores garantías y nace con Este objetivo la Unión de Productores de Caña de la República Mexicana, cuyo primer miembro del Comité Nacional fue Jaramillo. El objetivo de Esta organización campesina era pedir precios de garantía para sus cañas y mejora en los salarios de los obreros. Por ese tiempo de 1942 rompe políticamente con el gobernador Elpidio Perdomo, pues éste apoyaba en todo al gerente del ingenio y Jaramillo a los campesinos y obreros.
Debido al acoso de sus adversarios políticos, y a los constantes ataques en su persona de los diferentes gerentes del ingenio, el 12 de febrero de 1943 se va a los cerros para defenderse. Cuatro días después tenía un grupo guerrillero de 75 hombres perfectamente armados y montados. El 20 de noviembre de 1943 se incorpora al grupo Epifania García Zúñiga, En julio de 1945 se amnistía junto con su gente y se dedica a las actividades políticas. Para septiembre de 1945 lanza su candidatura a gobernador del estado realizando su primer mitin público el 21 de octubre siguiente. En esta campaña hizo coalición con el general Enrique Calderón Rodríguez quien se postuló para presidente de la república teniendo como adversario a Miguel Alemán. Durante esta experiencia crea el Partido Agrario Obrero Morelense, PAOM. La elección se realiza en julio de 1946 resultando triunfadores Miguel Alemán para presidente y Ernesto Escobar Muñoz para gobernador. La represión se intensifica, pero la lucha política del P. A. O. M. continúa en ascenso. Los cerros nuevamente son su refugio. El PAOM se adhiere a la Federación de Partidos del Pueblo y el mes de julio de 1952, Jaramillo vuelve a ser candidato a Gobernador y apoya al general Miguel Henríquez Guzmán para presidente de la República y a Vicente Estrada Cajigal para Senador. Se impone a Adolfo Ruiz Cortínez como presidente de la República y a Rodolfo López de Nava como gobernador.
El ejército, la Policía Judicial y voluntarios agudizan la persecución de jaramillistas. En noviembre de 1952, es secuestrado en Zacatepec Eleuterio Sánchez Domínguez, distinguido Pastor de la Iglesia Universal, cuya oratoria ayudó mucho al jaramillismo. Torturado y ejecutado fue encontrado en Atlihuayán. Poco después es hallado en Cañón de Lobos Teófilo Cabrera Romero, de Tetelpa, con los mismos signos de tortura.
Jaramillo y sus seguidores se remontan nuevamente a los cerros. Por 3a ocasión las armas vuelven a hablar. El gobierno no puede, ni con sus aviones exterminar a los Jaramillistas. Se busca el diálogo, pero Jaramillo ya no cree en el Gobierno.
Muere en 1957 de enfermedad Epifania Ramírez Zúñiga.
El 1° de junio de 1958 el pastor metodista de Jojutla Raúl Macín logra entrevistar a Jaramillo en el cerro del Higuerón. Plasma nuevamente su ideario y filosofía revolucionaria y muestra al mundo su cara de cristiano no convencional.
En los próximos meses de julio a octubre de 1958, el gobierno busca el acercamiento y envía una comisión formada por Jesús Montemayor Mata, Victórico González y a uno de apellido Sarabia. Logran convencer a Rubén que acepte la amnistía. La Federación de Partidos del Pueblo, apoya la candidatura de Adolfo López Mateos a la Presidencia de la República y el P. A. O. M. al ser miembro de esta agrupación se suma a la campaña. El 5 de noviembre de 1958, Jaramillo hace acto de presencia en Zacatepec, en un mitin político a favor de López Mateos.
Después de la elección, Jaramillo se dedica nuevamente a la organización campesina.
Nace la Coalición de Organizaciones Campesinas Revolucionarias (COCREM) cuyo objetivo fue lograr la utilización de 30,000 hectáreas ociosas de los llanos de Michapa y El Guarín, del distrito de Tetecala. El siguiente paso fue la creación del nuevo Centro de Población Agrícola “General y Profesor Otilio Montaño 12 de abril de 1960”, un proyecto donde los habitantes se organizaran colectivamente. Esta acción perjudicaba intereses de algunas inmobiliarias de había en el estado y de algunos caciques regionales. De modo que se inició una nueva campaña de represión y hostigamiento por parte del gobierno hacia los jaramillistas pese a que tenían posesión legal del predio dada por las diferentes dependencias de gobierno. “Les íbamos a entregar una mina de oro en sus manos”, dijo algún funcionario.
En 1962, una comisión de evangélicos habla con la esposa de López Mateos y piden su intervención, la que resulta una simulación.
El 23 de mayo de 1962, Rubén Jaramillo junto con su tercera esposa Epifania García Zúñiga y sus hijos son secuestrados en su domicilio de Tlaquiltenango y asesinados en Xochicalco, Morelos, por miembros del Ejército Mexicano al mando del capitán José Martínez.
Las investigaciones posteriores señalaron al presidente de la república, Adolfo López Mateos y sus allegados como autores intelectuales del acto genocida. “…para agradar al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, John F. Kennedy, porque no quería que el comunismo se difundiera más en México ni Latinoamérica”. Kennedy hizo una visita de Estado a México al mes siguiente.
Según el doctor en historia don Valentín López González, Cronista de Cuernavaca:
“El crimen de Rubén Jaramillo es el Crimen de Estado más importante del siglo XX después del de Emiliano Zapata”.
