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	<title>Opinión &#8211; Mochicuani</title>
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	<description>Periodismo digital</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Apr 2026 16:36:17 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Recuerdos del General Zapata</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/04/recuerdos-del-general-zapata/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2026 16:36:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Máximo Cerdio La noche se esparce como un olor negro sobre los campos de Morelos. Son las diez, el mismo instante desde que la luz del sol fue bloqueada la primera vez y brotó la primera semilla del tiempo. La luna embarazada se desvela cantando a las flores del sorgo y a la caña. El guanacaxtle contesta en un idioma [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12534" style="width: 1394px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12534" class="size-full wp-image-12534" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1.jpg" alt="Zapata a caballo" width="1384" height="1734" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1.jpg 1384w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1-239x300.jpg 239w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1-817x1024.jpg 817w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1-768x962.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Zapata1-1226x1536.jpg 1226w" sizes="(max-width: 1384px) 100vw, 1384px" /><p id="caption-attachment-12534" class="wp-caption-text">Zapata a caballo</p></div>
<p>Máximo Cerdio</p>
<p>La noche se esparce como un olor negro sobre los campos de Morelos. Son las diez, el mismo instante desde que la luz del sol fue bloqueada la primera vez y brotó la primera semilla del tiempo.</p>
<p>La luna embarazada se desvela cantando a las flores del sorgo y a la caña.</p>
<p>El guanacaxtle contesta en un idioma dulce sus mitos y leyendas. Sus ramas guardan la sombra donde los campesinos suelen refrescarse mientras se alimentan después de una brutal jornada.</p>
<p>Bajo su protección hay dos sillas de madera. La luz les saca el brillo que aún conservan.</p>
<p>Desde un quinqué famélico, suena por la radio un cuatro y la voz aguda de un hombre: es Marciano Silva, que llega como si viniera huyendo de un tiempo nómada de violencia.</p>
<p>“Soy zapatista del Estado de Morelos…”</p>
<p>Bajo el árbol, una mujer se acerca. Viene despacio, con el peso de los años en las caderas y en los hombros. Lleva la memoria enredada en el cabello cano que recoge descuidado. Se sienta, sabe con certeza que alguien llegará.</p>
<p>Por el camino se parte la tierra en dos, veladoras encendidas titilan como almas vivas. La luz se tuerce con el viento, pero no se apaga.</p>
<p>Desde la oscuridad más densa, aparece un ruido: el paso lento del caballo, como un monstruo que se desplaza. Luego la sombra. Enseguida la figura entera: jinete y bestia, negros los dos, todavía con retazos de la umbría que acaban de romper.</p>
<p>El traje del hombre es fusilado por la luz, la plata en las grecas del sombrero, en la empuñadura del revólver, que en bocado brilla como un filo de machete.</p>
<p>Avanza como si el instante ni siquiera lo rosara.</p>
<p>El caballo se detiene. El hombre desmonta. No hace ruido al descender. Amarra la bestia con movimiento mecánico. Luego camina hacia la mujer.</p>
<p>Cuando se miran, el tiempo se vuelve un remolino y se levanta ecuestre hacia lo alto de las ramas.</p>
<p>Él inclina la cabeza. Ella se levanta. No se preguntan nombres. Se sientan.</p>
<p>El corrido sigue, ahora más hondo, como si Marciano adivinara que el Jefe anda muy cerca.</p>
<p>“Le voy a contar algo”, dice la mujer, y su voz suena como una voz de mil ancianas.</p>
<p>“Me lo contaba mi abuela…”</p>
<p>Y entonces una puerta del tiempo rechina en sus goznes:</p>
<p>Y habla de emboscadas que no cuajaron, de balas que no encontraron la sangre, de noches en las que el General escapaba entre sombras y lealtades.</p>
<p>Habla de su abuelo y de su abuela, de cómo siguieron a Emiliano por fe, nunca por miedo. Una fe emperrada, de esas que nacen en el hambre y se sostienen con dignidad.</p>
<p>Habla de la respiración y el sudor de los caballos, de fogatas apagadas a medias, de ojos vigilantes en la oscuridad. Habla de un hombre que no se dejaba agarrar porque no era un hombre solo, sino muchos; incluso en ocasiones lo vieron mutarse en animal y bajar por las peñas de las barrancas o volar en la noche picada de estrellas.</p>
<p>Mientras habla, la luna se quita unas nubes de la cara.</p>
<p>El charro permanece callado, como si estuviera viviendo todo lo que la mujer relata.</p>
<p>Y cuando termina, el silencio abre una grieta en el presente.</p>
<p>El hombre se pone de pie.</p>
<p>Se inclina, profundo, como un gesto de agradecimiento.</p>
<p>Ella responde igual.</p>
<p>Para los dos, esta es una manera de despedirse.</p>
<p>El hombre regresa a su caballo. Lo desata. Monta con gran facilidad, como un fantasma. Da media vuelta y toma el camino de las veladoras. Las luces pequeñas tiemblan a su paso.</p>
<p>La mujer lo mira desvanecerse y regresa por donde el jinete llegó.</p>
<p>Más allá, los cerros levantan su sombra.</p>
<p>Y entonces, como si nunca hubiera estado en ese sitio, el jinete se disuelve en la negrura.</p>
<p>El corrido es un viento que asciende y luego se adelgaza como una agonía:</p>
<p>“Sublime general patriota guerrillero…”</p>
<p>Y el guanacaxtle mueve su follaje como barriendo un recuerdo.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>EL REGALO</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/12/el-regalo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Jan 2026 04:22:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio La chica entró al negocio en cuanto vio que el encargado empezó a limpiar la barra. Pelo negro al hombro, lentes oscuros, blusa de manga larga, pantalón holgado, no más de 25 años. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Había estado esperando cerca de media hora a que abrieran. El barman era un hombre de estatura [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-12338" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/12/Barman-sirviendo.jpg" alt="" width="1536" height="1024" /></p>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>La chica entró al negocio en cuanto vio que el encargado empezó a limpiar la barra. Pelo negro al hombro, lentes oscuros, blusa de manga larga, pantalón holgado, no más de 25 años. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Había estado esperando cerca de media hora a que abrieran.</p>
<p>El barman era un hombre de estatura mediana, robusto, pelo negro y barba abundante y larga, con anteojos oscuros.</p>
<p>Abrió temprano el negocio, porque le habían entregado un pulque de Hidalgo y platicaba con el vendedor.</p>
<p>-Quiero una botella de mezcal.</p>
<p>-¿De cuál quieres?</p>
<p>-No sé. ¿De cuál tienes?</p>
<p>El barman le bajó una botella de una repisa donde había cuatro o cinco similares.</p>
<p>-Tengo este que es de Guerrero. Míralo bien. Prueba para que sientas su sabor, lo fuerte, lo suave.</p>
<p>Enseguida le puso un caballito a la chica y le sirvió.</p>
<p>La muchacha escuchaba y observaba con mucha atención. Cogió el vasito y se lo tomó con calma.</p>
<p>Viendo que se había interesado en la bebida, el barman bajó las demás botellas y llenó de nuevo el recipiente con el contenido de otro mezcal.</p>
<p>-Es de Oaxaca, es distinto al que acabas de probar, no sé si conoces de mezcales. Prueba.</p>
<p>La clienta se tomó la bebida como queriendo recordar las características del líquido anterior con éste, que le llenaba la boca y el olfato.</p>
<p>Inmediatamente después que la chica dejó el caballito en la mesa, el barman le llenó otro.</p>
<p>-Este es de acá, de Morelos, es probable que lo sientas un poco más fuerte. Tómatelo.</p>
<p>La chica obedeció, se lo acabó todo y dejó caer el culo del caballito en la barra.</p>
<p>Este gesto le dio pie al cantinero para que le volviera llenar el vasito y le ordenara a la joven que probara de nuevo el de Guerrero.</p>
<p>-Vas a recordar luego luego de dónde es. Dale.</p>
<p>Mientras esperaba la reacción de su clienta, el barman acomodaba vasos, limpiaba utensilios, revisaba la hielera.</p>
<p>La chica se volvió a tomar la copita de un jalón, como los vaqueros sucios de las películas del viejo Oeste y sembró el vaso en la barra.</p>
<p>El barman hubiera servido el mezcal de Oaxaca en el aire, podía hacerlo, lo sabía, pero hubiera atemorizado a la muchacha y a dos personas que habían entrado a la pulquería y no perdían detalle de su técnica.</p>
<p>-Este es el más suave. Prueba y recuerda -ordenó a la joven.</p>
<p>Afuera del negocio, los autos comenzaban a pasar con más frecuencia y los transeúntes saludaban desde la calle al barman que regresaba el saludo.</p>
<p>Él desconocía que la muchacha estaba en ayunas, sabía que no estaba acostumbrada a beber, más tarde deduciría o mejor, adivinaría, que la botella era para un regalo.</p>
<p>Cuando el cantinero vio cómo le brincaba el cogote a la chica, supo que el veneno ya le había llegado al bulbo raquídeo y que no era muda ni mucho menos, sino que el mezcal ya le había torcido la lengua y le había hecho “ñudo” el entendimiento.</p>
<p>Apenas bajó el caballito, la chica no sabía ni a qué había llegado a ese lugar de donde no se podía mover y donde un barbón con cuernos y una cola roja con punta de flecha india le sonreía.</p>
<p>Conociendo el estado de embriaguez de su clienta, que le impedía hablar y decidir, el barman le dio una botella de mezcal papalometl, de Guerrero, le abrió su cartera y tomó el costo de la bebida, cerró el monedero, le metió la botella en la mochila y le dio la mano.</p>
<p>La chica salió de la pulquería hacia la calle, iba medio de lado. El barman ya no alcanzó a ver los efectos desbastadores del mentado “aire”, una especie de masguatazo en los sentidos que padecen los que salen del lugar donde estuvieron bebiendo, cuando no están acostumbrados a esos gustos y se atreven a rascarle los tanates al tecuán.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>No se olvida el 2 de octubre</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/10/no-se-olvida-el-2-de-octubre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Oct 2025 18:02:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio México. El actor y comediante Mario Rodríguez Bezares o Mayito, entonces un niño de nueve años, solía jugar futbol con sus amigos en una de las explanadas de Tlatelolco, su familia vivía en uno de los departamentos de ese conjunto habitacional. El 2 de octubre de 1968, él y sus vecinos se encontraban echando una cascarita, cuando [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12210" style="width: 640px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12210" class="size-full wp-image-12210" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/10/talate-.jpeg" alt="Foto de aspecto 2 de octubre " width="630" height="439" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/10/talate-.jpeg 630w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/10/talate--300x209.jpeg 300w" sizes="(max-width: 630px) 100vw, 630px" /><p id="caption-attachment-12210" class="wp-caption-text">Foto de aspecto 2 de octubre</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>México. El actor y comediante Mario Rodríguez Bezares o Mayito, entonces un niño de nueve años, solía jugar futbol con sus amigos en una de las explanadas de Tlatelolco, su familia vivía en uno de los departamentos de ese conjunto habitacional. El 2 de octubre de 1968, él y sus vecinos se encontraban echando una cascarita, cuando de pronto el ruido los descolocó: pasos apresurados, gritos, órdenes cortadas, armas largas en mano.</p>
<p>Elementos del Ejército Mexicano atravesaron la plaza corriendo. El partido se suspendió de inmediato. Mario —a quien la televisión haría famoso décadas después como Mayito— subió con sus hermanos al departamento familiar. Apenas alcanzaron a explicar a sus padres lo que habían visto cuando los gritos, los llantos, las ráfagas la violencia irrumpieron en el edificio.</p>
<p>Mayito y su familia se asomaron por la puerta. Afuera, una multitud de estudiantes corría desesperada hacia una avenida lateral. Detrás, los militares los perseguían. Lo que los jóvenes ignoraban era que al frente los esperaban las tanquetas. Cuando lo advirtieron, intentaron retroceder, pero los golpes, culatazos y disparos los acorralaron.</p>
<p>El padre de Mario ordenó a todos tirarse al suelo. Una bala rompió la ventana y se incrustó en el techo. Adentro, el silencio de la familia contrastaba con los gritos de los muchachos y las órdenes de los soldados en el exterior.</p>
<p>La escena se prolongó desde las seis de la tarde hasta casi las once de la noche. Después, nadie quiso salir. El miedo se había instalado en cada rincón.</p>
<p>La mañana siguiente, Mario y sus hermanos salieron por leche y pan. El camino les reveló la magnitud de la tragedia: la tienda estaba abierta y saqueada; la explanada, cubierta de mochilas, cuadernos, credenciales, zapatos de hombres y mujeres, y charcos de sangre. El terror los hizo correr de regreso a casa.</p>
<p>Ese día, según los cálculos más confiables, más de 300 jóvenes fueron asesinados o desaparecidos por el Ejército Mexicano en la Plaza de las Tres Culturas.</p>
<p><strong>El cine en la memoria</strong></p>
<p>Veintiún años después, en 1989, el cineasta Jorge Fons llevó al cine lo que el poder político aún quería ocultar. Con un presupuesto mínimo y en condiciones clandestinas, “Rojo amanecer” se filmó gracias al empeño del actor y productor Héctor Bonilla, quien invirtió sus propios ahorros para evitar la intervención de los productores tradicionales, alineados con el gobierno.</p>
<p>La historia, escrita por Guadalupe Ortega y Xavier Robles, bajo el título original “Bengalas en el cielo”, retomaba testimonios de familias y sobrevivientes. A sugerencia del actor Valentín Trujillo, que además aportó dinero, la cinta adoptó el título definitivo: Rojo amanecer.</p>
<p>El 30 de mayo de 1989 comenzaron las grabaciones en un foro improvisado cerca del Estadio Azteca, con apenas 26 mil pesos. Al terminar el rodaje, Bonilla guardó los rollos en la cajuela de su auto y los llevó en secreto a los Estudios Churubusco, donde fueron revelados y editados casi en la clandestinidad.</p>
<p>Ya concluida, la película permaneció “enlatada” durante seis meses en Radio, Televisión y Cinematografía. El Estado Mayor Presidencial se oponía a su exhibición porque mostraba al Ejército como protagonista de la masacre.</p>
<p>Finalmente, el presidente Carlos Salinas de Gortari autorizó su proyección, con la condición de eliminar tres escenas en las que se mencionaba de forma explícita la participación de los soldados.</p>
<p>El 17 de octubre de 1990, Rojo amanecer se estrenó en una función especial en la Cineteca Nacional. El público respondió con entusiasmo: permaneció seis semanas en cartelera, recaudó 726 millones de pesos de la época y convocó a más de 370 mil asistentes.</p>
<p>La cinta obtuvo 11 premios Ariel y cuatro Diosas de Plata, consolidándose como la primera película en narrar abiertamente los hechos de Tlatelolco.</p>
<p>Años más tarde, el empresario Carlos Slim solicitó la copia original para preservarla. Héctor Bonilla reconoció entonces que aquella obra fue una de las experiencias más satisfactorias de su vida.</p>
<p>El testimonio infantil de Mayito y la mirada cinematográfica de “Rojo amanecer” se cruzan en la memoria colectiva. Ambos recuerdan que el 2 de octubre de 1968 no se olvida.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La minería en los ojos de Sabina</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/09/la-mineria-en-los-ojos-de-sabina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Sep 2025 14:56:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Dios nunca muere, y cuando muere arrebata FELIPE VARELA Por Máximo Cerdio Jojutla, Morelos; México, 11 de septiembre de 2025.  En el documental o micro documental de 13 minutos 35 segundos, Ojos niños frente a la mina, Sabina Sombra de Sol denuncia el daño que una minera está haciendo al medio ambiente. Quizá es eso sea una forma de referir [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12161" style="width: 2510px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12161" class="size-full wp-image-12161" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje-.jpg" alt="Portada cortometraje" width="2500" height="2000" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje-.jpg 2500w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje--300x240.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje--1024x819.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje--768x614.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje--1536x1229.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Portada-cortometraje--2048x1638.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2500px) 100vw, 2500px" /><p id="caption-attachment-12161" class="wp-caption-text">Portada cortometraje</p></div>
<p><em>Dios nunca muere, y cuando muere arrebata</em><br />
FELIPE VARELA</p>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Jojutla, Morelos; México, 11 de septiembre de 2025.  En el documental o micro documental de 13 minutos 35 segundos, <em>Ojos niños frente a la mina</em>, Sabina Sombra de Sol denuncia el daño que una minera está haciendo al medio ambiente.<br />
Quizá es eso sea una forma de referir él cuando a uno le preguntan qué es o de que trata este video.<br />
También puede decirse de <em>Ojos niños frente a la mina</em>, que la propuesta recurre al sonido, a las imágenes, a la aminación, y que la narración está en primera persona y existe, además, una tercera persona que a veces se convierte en segunda.<br />
Con ella, la autora consigue decirnos que es necesario cuidar nuestro planeta y que la minería lo está destruyendo.<br />
Se trata de un audiovisual que va más allá de un mensaje inmediato, pues la selección de todos los elementos que lo componen está hecha con sumo cuidado y está ordenada, también, de una forma muy especial.<br />
Sólo la poesía, que toma forma de sonido, imagen o palabra o silencio puede alcanzar la profundidad que necesita expresar el ser humano sobre los aspectos que le preocupan, sobre lo que le da placer, dolor o tristeza, sobre lo que le da miedo.<br />
Sabina recurre a la poesía para comunicar su preocupación sobre la minería y el daño a los seres vivos, a la humanidad, y escoge las piezas con las que va a contar una historia.<br />
Sabe que por, sí solo, cada fragmento de la historia no representa mucho, pero en el lugar adecuado y en el contexto preciso la parte y la totalidad pueden conmover.<br />
Las imágenes y los sonidos contienen elementos que representan: el agua como fuente de toda vida y como una vía de aventurarse a conocer otros lugares; la tierra, como el lugar donde la vida se forma surge, el aire que permite el oxígeno para las plantas y los seres vivos.<br />
La historia va del mar a la tierra, y entre estos dos símbolos Sabina cuenta quién es y qué es lo que desea.<br />
Las palabras con las que narra la historia se relacionan directamente con la poderosa presencia de su padre, el poeta Felipe Varela.</p>
<div id="attachment_12164" style="width: 1427px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12164" class="size-full wp-image-12164" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Sabina-y-Felipe-copia.jpg" alt="Sabina y Felipe copia" width="1417" height="1045" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Sabina-y-Felipe-copia.jpg 1417w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Sabina-y-Felipe-copia-300x221.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Sabina-y-Felipe-copia-1024x755.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Sabina-y-Felipe-copia-768x566.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1417px) 100vw, 1417px" /><p id="caption-attachment-12164" class="wp-caption-text">Sabina y Felipe copia</p></div>
<p>Ellos fueron muy cercanos, lograron una comunicación más allá de la que tienen un padre y una hija, Felipe se comunicaba con Sabina con poesía, de él toma esta sensibilidad que ella tuvo desde muy pequeña y que fue desarrollando, incluso después que Felipe dejara esta vida (+22 de abril del 2015).<br />
Durante la narración del audiovisual Sabina, acompañada por su papá, sabe muy bien, tiene conciencia, de que lo que dice tiene un peso poético, por eso en cada secuencia existe una especie de eco.<br />
Hay una referencia muy marcada del tono de los cuentos y relatos de Juan Rulfo en el monólogo, Felipe era un gran lector de la obra del jalisciense, Sabina también.<br />
<em>Ojos niños frente a la mina</em> es una obra nacida desde lo más hondo del amor que una hija le puede tener a un padre y poeta amoroso, que por cuestiones de enfermedad tuvo que irse antes, dejando a la persona que más amó en el mundo.<br />
El final del video no podía ser más profundo: al lado de la tumba de su padre, tirada, Sabina abraza la tierra, a Felipe, se abraza a sí misma, el recuerdo de agua y aire, la vida, que es justamente lo que la minería destruye.<br />
<em>Ojos niños frente a la mina</em>, es una respuesta de Sabina a Felipe Varela, quien escribió “Sueño recobrado”, en el libro No duerme nadie por el cielo:<br />
La lluvia trae de nuevo/ los estertores/ de la mortal vigilia/ y sus abismos.<br />
Con ojos niños/ me miras/ cuando a un escarabajo asustado/ ante la muerte.<br />
Me aferro/ a tu balsa de sueños/ como suicida arrepentido/ a los pretiles.<br />
Ya en buen puerto/ no se me ocurre qué decirte/ cuando preguntes/ de nuevo/ si acaso mañana/ saldrá el Sol, /si la Luna/ habrá desatado/ por fin su luz/ de listón dorado.</p>
<div id="attachment_12162" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12162" class="size-full wp-image-12162" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/210c47d9-6af4-43c0-a57c-6e020e50f8c5.jpeg" alt="Sabina y Felipe" width="1080" height="596" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/210c47d9-6af4-43c0-a57c-6e020e50f8c5.jpeg 1080w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/210c47d9-6af4-43c0-a57c-6e020e50f8c5-300x166.jpeg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/210c47d9-6af4-43c0-a57c-6e020e50f8c5-1024x565.jpeg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/210c47d9-6af4-43c0-a57c-6e020e50f8c5-768x424.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12162" class="wp-caption-text">Sabina y Felipe</p></div>
<p>En las palabras de la autora, el audiovisual  es una carta de amor a la muerte.<br />
“Inició con una acción que realicé en las faldas del Cerro de la Estrella en Iztapalapa, la llamé “Apropiación del territorio de la memoria”, consistió en clavar a manera de bandera sobre la tierra, un dibujo de un recuerdo que tengo en mi memoria de cuando era niña: Los domingos que mi papá me llevaba a visitar a la familia, tío Beto sacaba a pastar a los borregos y salíamos los primos a jugar. Después de clavar el dibujo en el terreno donde jugábamos me di cuenta de que apropiarse de lo que nos contamos es apropiarse de la memoria, y por lo tanto, del cuerpo. Y por lo tanto de los vínculos que construimos, de lo que sentimos y pensamos.<br />
“Eso me llevó a realizar la siguiente acción ‘Ritual de paso’, en la cual despido a mi papá en el mar, a casi diez años de su muerte biológica, dibujé su rostro en un muñeco vestido de él. Rellenado con arena, nos tomarnos de la mano, nos abrazamos, ahora sí, por última vez. Para después, levantarlo y lanzarlo. Nos despedimos como nunca lo habíamos hecho. Así, comienzo a apropiarme de la vida y la muerte con él”.<br />
Sabina también relató que el corto es un enunciado claro: la poesía puede construir un mundo habitable, defendiendo la vida… y la muerte. Es urgente, porque la vida está en peligro, la minería solo es un ejemplo de porque este mundo no es habitable.<br />
“Parto de la idea de que mi papá, mañoso él, quiso ser enterrado en el territorio donde creció para que yo me enraizara. Valorar el territorio implica defenderlo, en este caso, del megaproyecto minero canadiense Fortuna Mining que se instaló en el 2011 a unos pocos kilómetros de su pueblo en los Valles Centrales de Oaxaca, para extraer sobre todo oro y plata.<br />
Después de que él muere, en su pueblo San Juan Chilateca, cada año hacíamos un evento artístico cultural en conmemoración del poeta Felipe Varela y en defensa de la madre tierra. De este modo, yo viví su muerte, no como el antónimo de la vida, si no como una posibilidad de defenderla”.</p>
<div id="attachment_12165" style="width: 1449px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12165" class="size-full wp-image-12165" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia.jpg" alt="Max y Felipe copia" width="1439" height="2083" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia.jpg 1439w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia-207x300.jpg 207w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia-707x1024.jpg 707w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia-768x1112.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia-1061x1536.jpg 1061w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Max-y-Felipe-copia-1415x2048.jpg 1415w" sizes="auto, (max-width: 1439px) 100vw, 1439px" /><p id="caption-attachment-12165" class="wp-caption-text">Max y Felipe copia</p></div>
<p>Los festivales se suspendieron por la pandemia del coronavirus, pero van a recomenzar pronto.<br />
“<em>Ojos niños frente a la mina</em> también es una apuesta política en la forma del hacer artístico y el hacer cinematográfico. Es un proyecto totalmente autogestivo que se fue construyendo a través del apoyo mutuo entre la banda. Para mí era importante hacerlo yo misma, hacer lo que podía con lo que tenía, dejando de lado las dinámicas de la industria cinematográfica. Así, yo hice la dirección, el guion, la producción, la animación, la cámara y la música. Su realización me llevó dos años desde la acción de despedir a mi papá en el mar (diciembre 2023), pero pienso que en realidad fueron muchos más, considerando que utilicé material de archivo propio, en los cuales hay dibujos infantiles de hace 20 años.</p>
<div id="attachment_12166" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12166" class="size-full wp-image-12166" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-scaled.jpg" alt="Felipe Varela y amigos del taller de poesía" width="2560" height="1920" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-300x225.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-1024x768.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-768x576.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/09/Perradadel-tallerdepoes477-copia-2-1536x1152.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12166" class="wp-caption-text">Felipe Varela y amigos del taller de poesía</p></div>
<p>“Un día, cuando era niña, mi papá me dijo que quería que él y yo hiciéramos un libro. Cuando el murió yo me sentía muy enojada de no haber tenido tiempo de escribir ese libro, ni siquiera me dijo sobre de qué quería que tratara. Ahora, ya sé de qué trata ese libro: Ojos niños frente a la mina, es una carta de amor a la muerte, que escribimos mi papá y yo”, puntualizó.</p>
<p>La liga para acceder al audiovisual e la siguiente: https://video.liberta.vip/w/ctso3M8Nq7Lw4yycP6dtdg</p>
<p>***<br />
Sabina Yutsil Varela Turcott nació en el Ombligo de la Luna (Ciudad de México), en el año 2000.<br />
Ha dedicado gran parte de su vida a mirar, escuchar y tomar el sol, y confiesa abiertamente aún no saber nada de la luz, ni de otros tipos de ondas. A pesar de eso, a través de la luz, el tiempo y el espacio, busca reivindicar al arte como una posibilidad subversiva de conocer y transformar el mundo, esos otros mundos dignos de ser habitados.<br />
Egresada de la licenciatura en Artes Visuales de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM (2024). Ha apoyado proyectos comunitarios como tallerista y gestora de proyectos en instituciones de la UNAM, en espacios autogestivos y en comunidades rurales. También cuenta con publicaciones de su obra visual en Revista Punto de Partida de la UNAM, Revista Festival de Cine de Barrio, Periódico Regeneración y exposiciones colectivas en Los Pinos, en el Centro Cultural España, en la Facultad de Música UNAM, en la Universidad Tecnológica de la Mixteca, entre otros.<br />
Felipe Varela nació el 1 de septiembre de 1965 en San Juan Chilateca, Oaxaca, murió el 22 de abril del 2015 en la Ciudad de México.<br />
Fue un periodista de-formación, editor y poeta. Trabajó en varios diarios nacionales. Egresado de la UNAM y de la escuelita de escritores de Sogem, integraba los lunes de poesía del taller Óscar Oliva desde 1998.<br />
En su biografía “confiesa que no ha aprendido nada excepto de luciérnagas inquisidoras, de sinalefas y cosas peores. Con el auspicio del Consejo interplanetario para la Cultura y las Sartas, terminó su tesis doctoral sobre la naturaleza metafísica de los caracoles hipocondríacos, trigésima parte”.</p>
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		<title>Las distancias según Moyrón</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/07/las-distancias-segun-moyron/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Jul 2025 15:00:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio La poesía es una manera de conocer la realidad en lo más profundo. Capa tras capa, nos va revelando un universo en aquello que aparecía ante nosotros en una sola dimensión. El lenguaje literario nos invita a encender nuestros sentidos físicos, nuestra memoria histórica y sensitiva, por eso nos conecta más un verso que una fórmula o [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12096" style="width: 2010px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12096" class="size-full wp-image-12096" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion.jpg" alt="Portada Adicción" width="2000" height="1500" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion.jpg 2000w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion-300x225.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion-1024x768.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion-768x576.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-Adiccion-1536x1152.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px" /><p id="caption-attachment-12096" class="wp-caption-text">Portada Adicción</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>La poesía es una manera de conocer la realidad en lo más profundo. Capa tras capa, nos va revelando un universo en aquello que aparecía ante nosotros en una sola dimensión.</p>
<p>El lenguaje literario nos invita a encender nuestros sentidos físicos, nuestra memoria histórica y sensitiva, por eso nos conecta más un verso que una fórmula o una simple afirmación o instrucción.</p>
<p>Con esos recursos está construido “Adicción a la distancia”, un volumen de edición de autor, de 68 páginas, de Josefina Moyrón.</p>
<p>En él, la poeta no recurre al verso grandilocuente y efectista, su discurso se plantea en un tono suave que a veces se convierte en un susurro para después levantarse en todo lo alto en el del destello que ilumina el relámpago de alguna imagen, para decirnos algo que no se precisa, pero que se siente o percibe:</p>
<p>“Peces que se incendia / y profecías que sólo se cumplen en el fondo”, dice Moyrón en “Grano de sal”</p>
<p>O en “Nostalgia”: “la lluvia con su transparencia impredecible/ derrama imágenes/ anegadas en la oscuridad”.</p>
<p>Transfiguración tras transfiguración, la poeta convierte algo ordinario y ajeno, en un momento que nos representa:</p>
<p>“Nada queda salvo la lluvia./ Su voz de líquido roto/ nombra una posibilidad/ entre las ruinas./ Deberíamos creer en sus palabras:/ resbalan del lugar que abandonamos”.</p>
<p>A pesar de que los versos de “Adicción a la distancia” se presentan de una manera sencilla, en la poesía de Josefina Moyrón todo está calculado, y uno de los recursos más logrados es el ritmo de su verso, sus líneas rítmicas, armónicas, su candencia.</p>
<p>“Mis culpas son cuentas heredadas:/ árboles que crecen secos./ Mis aciertos son los del mundo:/ brillantes desechos estelares/ y la podredumbre de los átomos./ Soy una partícula fantasma./ Una noche ebria,/ una madrugada/ que tropieza con mi cuerpo./ No me perdono./ No me justifico./ Vocifero.</p>
<p>Cien ejemplares de este libro de poemas de Moyrón es muy poco, para la cantidad de lectores que esperamos esta conmovedora poesía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La medida efectiva</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/07/la-medida-efectiva/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Jul 2025 23:21:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Máximo Cerdio El cirujano terminó la última operación a las 15:37 horas. El programador, el anestesiólogo, el instrumentista y las enfermeras se encargarían de dejar el quirófano listo para las demás operaciones en turno, él había realizado las suyas: cinco cirugías en poco menos de tres horas. La ciencia había avanzado tanto, que solo se requería la mano del especialista [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12064" style="width: 1546px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12064" class="size-full wp-image-12064" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/35534081_2246273568722384_5252105100125536256_n.jpg" alt="Ciudad" width="1536" height="2048" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/35534081_2246273568722384_5252105100125536256_n.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/35534081_2246273568722384_5252105100125536256_n-225x300.jpg 225w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/35534081_2246273568722384_5252105100125536256_n-768x1024.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/35534081_2246273568722384_5252105100125536256_n-1152x1536.jpg 1152w" sizes="auto, (max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /><p id="caption-attachment-12064" class="wp-caption-text">Ciudad</p></div>
<p>Máximo Cerdio</p>
<p>El cirujano terminó la última operación a las 15:37 horas. El programador, el anestesiólogo, el instrumentista y las enfermeras se encargarían de dejar el quirófano listo para las demás operaciones en turno, él había realizado las suyas: cinco cirugías en poco menos de tres horas.</p>
<p>La ciencia había avanzado tanto, que solo se requería la mano del especialista para cortar y cauterizar esa parte escondida del cerebro, desde luego, el ser humano, no el robot o el programa, podría tomar decisiones si se presentaba algún imprevisto.</p>
<p>Años antes y luego de un debate que se convirtió en pleito y escaló todas las clases sociales y edades, la ciudad autorizó el último recurso que quedaba para que los legisladores locales dejaran de robar y cometer toda clase de crímenes en contra del pueblo desde los escaños.</p>
<p>Se reformaron las leyes y reglamentos, pero eso no bastaba, seguían robando, cobrando nombramientos, poniendo a su gente en los puestos del gobierno, cobrando por autorizar pensiones, en fin, todo lo que una persona puede robar a sabiendas que ninguna ley humana se lo puede impedir y sancionar.</p>
<p>Cuando se aprobó que los diputados electos no cobrarán salario llamados “dietas”, los legisladores se coludieron con sus amigos delincuentes y exigieron a los pobladores de aquella ciudad derecho de piso a punta de pistola. Ganaban 10 veces más que cuando recibían dinero de la hacienda, y el pueblo pagaba 20 veces más porque los delincuentes también cobraban por los servicios profesionales que prestaban a los diputados.</p>
<p>La medida de cortarles las manos si cometían algún delito no funcionó. Se mandaban hacer manos biomecánicas que no le pedían nada a las reales.</p>
<p>Lo único que había funcionado desde hacía varias legislaturas fue extirparle del cerebro una especie de glándula, donde se centraba el desmedido deseo de robar, de acumular, de poseer, de hacerle daño a los demás, de insensibilidad por los recursos que debían destinarse a los pobres y que terminaban en propiedades lujosas de los legisladores. En ese nódulo también estaba el cinismo, la avaricia, el despotismo, la falta de ética.</p>
<p>Ser una buena diputada o diputado en aquellos años era un gran honor, que los que habían pasado por el Congreso colgaban en la sala de sus casas y en sus perfiles en las redes sociales.</p>
<p>Muchos, con manos biorrobóticas intentaron ser parte de varias legislaturas, pero estaba fichados y en ellos era imposible hacer la pequeña intervención quirúrgica a la que de manera obligatoria todos debían someterse.</p>
<p>Aparte, me tenían pavor a una ultima medida de seguridad para los noveles legisladores: les implantaban una minúscula cápsula en la sínfisis del pubis. La explosión destrozaba todos los órganos internos. Nadie conocía los efectos más que en los programas de simulación.</p>
<p>La medida había sido tan efectiva, que se estaba cabildeando la posibilidad que todas estas medidas se aplicaran al poder Ejecutivo y al Judicial.</p>
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		<title>La poesía es irreverencia</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/07/la-poesia-es-irreverencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Jul 2025 23:47:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Jojutla, Morelos; 3 de julio de 2025. El garrobo arrecho, poemas, de Alberto Álvarez Landeros, editorial, Macondo, Chilpancingo, Guerrero, 2005. A pesar de que la sociedad actual presume de mucha apertura, prohíbe la manifestación de las ideas que se expresan en las diferentes plataformas en donde, desde luego, hay filtros para que los castos oídos y ojos [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12036" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12036" class="size-full wp-image-12036" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-scaled.jpg" alt="Portada garrobo" width="2560" height="2059" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-300x241.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-1024x823.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-768x618.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-1536x1235.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/Portada-garrobo-2048x1647.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12036" class="wp-caption-text">Portada garrobo</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Jojutla, Morelos; 3 de julio de 2025. El garrobo arrecho, poemas, de Alberto Álvarez Landeros, editorial, Macondo, Chilpancingo, Guerrero, 2005.</p>
<p>A pesar de que la sociedad actual presume de mucha apertura, prohíbe la manifestación de las ideas que se expresan en las diferentes plataformas en donde, desde luego, hay filtros para que los castos oídos y ojos de algunas personas no sean profanados.</p>
<p>Insultos, palabras groseras, palabras obscenas, palabras tabú, son detectados y eliminados por programas para conservar el acceso a los contenidos familiares.</p>
<p>Todo lo que las redes sociales prohíben está en “El garrobo arrecho, poemas”, de Alberto Álvarez Landeros; principalmente aquellas que se refieren al cuerpo.</p>
<p>Como un buen poeta, Alberto no se mide con todas estas “grosería” como el niño que juega con su propio excremento, pero lo hace de una manera diestra, creativa, poderosa, de tal forma que cuando él emplea una palabra procaz, no hay otra que pueda sustituirla.</p>
<p>Y no nada más porque el poeta está empleando versos rimados de arte menos y mayor, sino porque la poesía no se puede escribir con sinónimos.</p>
<p>Temas, versos y palabras irreverentes componen este escuálido ejemplar, publicado por la Editorial, Macondo, en Chilpancingo, Guerrero, 2005.</p>
<p>En el poema que da título al libro Alberto se asume con un garrobo de piel sarmentosa (delgada, flexible y nudosa), “alérgico a sufrir y a trabajar/ güevón profesional, miraá libidinosa”.</p>
<p>En Dios es costeño, el poeta le agradece al creador: “Nos diste cocotales y enramadas/ nos hiciste güevones, relajados/ entiendes que el calor de la chingada/ nos lleva a ser sensuales y atascados”.</p>
<p>“Café Jojutla/ batucada de pájaros/ esa muchacha / ofendía sus caderas/ el talle del vestido/ gusto de gozar / cuerpo de mujer/ magnetizado por el calor”, lanza esta postal el poeta, que ubica en Jojutla.</p>
<p>En el poema “Albañil”, Alberto descubre que hay un día en especial en el que se siente especialmente mejor: “El sábado no sé por qué artificio/ movimiento hormonal razón secreta/ ambiente de festivo meretricio:/ el sábado me siento más poeta”.</p>
<p>En una referencia a Joaquín Sabina, asevera: “Es moneda de ley entre los vagos/ sin fuetazos vulgares en usura/ prender una fogata beber tragos bajarle los calzones a la luna”.</p>
<p>En el último texto, la parte más alta de su ánimo, Alberto le dedica una oda a su miembro y dice: “Yesca mística, milenario garrobo/ no tienes noción de ridículo/ fobias y tabú, pecado/ sería feliz y sabio/ siguiendo dócilmente tus impulsos”.</p>
<p>Desconozco si este poemario se pueda conseguir en algún lugar, un amigo me lo regaló y le dije que iba a reseñarlo, así que cumplo con mi palabra y, si alguien está interesado, puedo acompañarlo para que vayamos a buscar al autor en el mercado de Jojutla, donde lo he visto salir de prisa de las fondas donde llega a comer.</p>
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		<title>El poeta y las” Consecuencias”</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/07/el-poeta-y-las-consecuencias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Jul 2025 17:35:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Jojutla, Morelos, México; 3 de julio de 2025. Cuando uno permanece por lo menos dos semanas en alguna ciudad del extranjero a la que se llega por primea vez, comienza uno a entender la verdadera adinámica, se puede escuchar como truenan las ruedas de su engranaje, a qué huele y a qué sabe, con qué velocidad se [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12033" style="width: 2350px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12033" class="size-full wp-image-12033" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia.jpg" alt="Consecuencias, de N´L XILIO Producciones" width="2340" height="1754" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia.jpg 2340w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia-300x225.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia-1024x768.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia-768x576.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia-1536x1151.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/07/IMG_20250703_1128273-copia-2048x1535.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2340px) 100vw, 2340px" /><p id="caption-attachment-12033" class="wp-caption-text">Consecuencias, de N´L XILIO Producciones</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Jojutla, Morelos, México; 3 de julio de 2025. Cuando uno permanece por lo menos dos semanas en alguna ciudad del extranjero a la que se llega por primea vez, comienza uno a entender la verdadera adinámica, se puede escuchar como truenan las ruedas de su engranaje, a qué huele y a qué sabe, con qué velocidad se mueven las personas en la ciudad y en sus casas.</p>
<p>Así, después de varios días uno se da cuenta que en la ciudad no hay perros callejeros, pero sí ha gaviotas que compiten con las gatas, ratas y mapaches nocturnos por la comida y que cada vez se vuelven más gandallas, es decir, humanas: falso o cierto circula por ahí un video con unas gaviotas imitando el maullido de un gato para pedir comida.</p>
<p>También sorprende ver a los negros (afroamericanos), en las calles, empujando un carrito de metal del supermercado o mendigando en las calles; pero por la noche, tocar un exquisito blues y el jazz en algunas cavernas de la ciudad.</p>
<p>(“Cuando estés en Chicago ve a donde quieras, pero no se te vaya a ocurrir ir a los barrios de negros”, me recomendó el doctor Ganem -RIP- y fue lo primero que hice.)</p>
<p>Para los migrantes Chicago es una ciudad de trabajo, si sale alguna chamba en el día de descanso se toma. Hay poco tiempo para la diversión y menos para las artes, casi nada para la poesía, pero si se escarba se encuentra.</p>
<p>Miguel Ángel Ontiveros radica en Chicago desde hace muchos años. Su mirada crítica seguramente viene desde mucho antes que comenzara a tomar talleres literarios en los años 80.</p>
<p>Sus incursiones en esta disciplina están en “Aquí estoy me digo” y “La isla del alcohol”.</p>
<p>«Consecuencias», de N´L XILIO Producciones, Estados Unidos, 2025, es un libro de poesía en verso libre, sin puntuación, sobre un ser humano que asume las consecuencias de sus aciertos y errores, una constante lucha contra las adversidades, un desprecio por lo ordinario.</p>
<p>Miguel Ángel habla de lo que más conoce: de su persona, en todas sus partes, la buena, la mala, y la peor, no se concreta en describir sensaciones o emociones, reflexiona sobre él y sus circunstancias, sobre su pasado; sobre el amor, sobre el desamor y el tiempo.</p>
<p>Toda esta revolución ocurre en la cabeza de un mexicano en Estados Unidos, que debería dedicar sus días de descanso a beber o a mirar televisión o a rascarse lo tanates en el patio de su casa, oyendo música regional mexicana, todo eso y más, si no fuera porque este migrante es un poeta.</p>
<p>La voz de Miguel Ángel Ontiveros bien podría perderse en Chicago, entre su obsesión por ganar dinero, entre el racismo y la discriminación, entre las redadas y el trato de animales que dan a los migrantes los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas; este riesgo lo ha superado Miguel Ángel: su sensibilidad para sintetizar los actos más humanos por medio de la palabra lo distingue.</p>
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		<title>Para lo efímero, la poesía</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/06/para-lo-efimero-la-poesia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Jun 2025 19:12:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Jojutla, Morelos, México; 28 de junio de 2025. Todos los buenos lectores, los solitarios, los silencioso y los buscadores acaban en la escritura, este parece ser el caso de Rafael Ortiz -Calderón, originario de Tehuixtla, municipio de Jojutla, Morelos, y residente de muchos años de Chicago, Illinois, Estados Unidos. En este libro #VirtualismoMágico, de 168 páginas, tres [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12025" style="width: 2010px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12025" class="size-full wp-image-12025" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael.jpg" alt="Portada libro Rafael" width="2000" height="1500" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael.jpg 2000w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael-300x225.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael-1024x768.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael-768x576.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/06/Portada-libro-Rafael-1536x1152.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px" /><p id="caption-attachment-12025" class="wp-caption-text">Portada libro Rafael</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Jojutla, Morelos, México; 28 de junio de 2025. Todos los buenos lectores, los solitarios, los silencioso y los buscadores acaban en la escritura, este parece ser el caso de Rafael Ortiz -Calderón, originario de Tehuixtla, municipio de Jojutla, Morelos, y residente de muchos años de Chicago, Illinois, Estados Unidos.</p>
<p>En este libro #VirtualismoMágico, de 168 páginas, tres capítulos y 63 poemas, Rafael plantea una crítica sobre la “realidad” en la que habita una sociedad embrutecida por la moda y el culto a lo visual y lo intrascendente, pero también es una crítica a sí mismo, a su existencia.</p>
<p>La poesía es la única manera de protegerse y, desde la palabra, intentar que la individualidad no desaparezca en la ráfaga de hechos efímeros, en el tiempo que lo deshace todo a su paso. El recuerdo, la memoria, como un desesperado intento de vincular fragmentos que están en continuo cambio.</p>
<p>Rafael sabe que solo el verso sintetiza y construye los cimientos y los pilares de los hechos memorables: la imagen el símil, la metáfora, fluorescentes, en el vértigo y en lo infinito.</p>
<p>#VirtualismoMágico responde a una sociedad y a un tiempo que pretende reducir sentimientos, emociones y pensamientos a una secuencia de caracteres ASCII.</p>
<p>Si bien el poeta conoce el lenguaje, el castellano y el inglés, reutiliza las grafías que se emplean en las interacciones de las redes sociales y las incorpora a su discurso, no con el fin de parecerse, sino para distinguirse, para decir que muy por encima de esa intención generalizadora, la poesía individualiza, propone, expone, inquiere desde lo solitario en lo más humano.</p>
<p>Rafael pone en práctica en este libro todo lo que leyó, todo lo que aprendió en Morelos, en la Ciudad de México, en la ciudad de Chicago, en las pláticas con los poetas y escritores, en todas sus lecturas y experiencias literarias, en todas sus vivencias de lo bueno, lo malo y lo peor; es decir, de lo humano en toda su monstruosidad y en su profunda belleza.</p>
<p>Por cierto, Rafael Ortiz-Calderón no figura entre los escritores de Morelos, no se conoce nada de su obra poética y sería recomendable que se leyera este primer libro.</p>
<p>Rafael Ortiz-Calderón prepara otro libro de poesía sobre migrantes.</p>
<p>Comentario a #VirtualismoMágico, de Rafael Ortiz-Calderón Valparaíso ediciones, colección de poesía, 166 páginas, España, 2023.</p>
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		<title>¡Pleitazo por las plazas en el Instituto de la Mujer!</title>
		<link>https://mochicuani.com/2025/05/pleitazo-por-las-plazas-en-el-instituto-de-la-mujer/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 14:25:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Pedro Martínez Bello A 22 años de haberse creado, el Instituto de la Mujer para el Estado de Morelos (IMM), en la actualidad a cargo de Guadalupe Isela Chávez Cardoso, ha sido refugio de personajes de la vida política interna y de intereses partidistas, pero jamás un organismo autónomo constitucional que promueva la igualdad de género y los derechos de [...]]]></description>
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</div>
<div dir="auto">Pedro Martínez Bello</div>
<div dir="auto">A 22 años de haberse creado, el Instituto de la Mujer para el Estado de Morelos (IMM), en la actualidad a cargo de Guadalupe Isela Chávez Cardoso, ha sido refugio de personajes de la vida política interna y de intereses partidistas, pero jamás un organismo autónomo constitucional que promueva la igualdad de género y los derechos de las mujeres en Morelos.</div>
<div dir="auto">Tan atractivo resulta el reparto de plazas, que los grupos de poder han logrado incluso el apoyo de los colectivos de feministas, que han conseguido buenas tajadas del botín.</div>
<div dir="auto">Su falta de resultado es evidente. La violencia verbal, física y psicológica sigue diezmando a las mujeres en Cuernavaca y en los municipios conurbados, sin importar su condición socioeconómica.</div>
<div dir="auto">En las comunidades más alejadas del centro de la entidad prevalece la violencia intrafamiliar y en las comunidades de origen impera el machismo.</div>
<div dir="auto">Para muchos, la postura del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) de desaparecer el Instituto de la Mujer para el Estado de Morelos es positivo. Porque este organismo, cuyo presupuesto es controlado “de facto” por un hombre, Jorge pallares, pareja sentimental de Guadalupe Isela, solo se utiliza para pagar las quincenas de quienes pertenecen al “jet set” de la burocracia dorada.</div>
<div dir="auto">
<div id="attachment_11943" style="width: 1746px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11943" class="size-full wp-image-11943" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas.jpg" alt="Daniel Martínez Terrazas" width="1736" height="1184" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas.jpg 1736w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas-300x205.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas-1024x698.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas-768x524.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2025/05/Terrazas-1536x1048.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 1736px) 100vw, 1736px" /><p id="caption-attachment-11943" class="wp-caption-text">Daniel Martínez Terrazas</p></div>
</div>
<div dir="auto">Y son los militantes del Partido Acción Nacional (PAN), al igual que sus diputados locales, quienes se oponen a la extinción de IMM. El coordinador de la bancada del PAN y presidente de la Junta Política y de Gobierno del Congreso del Estado, Daniel Martínez Terrazas, se aferra a la permanencia del instituto, porque con ello tiene aseguradas las plazas laborales.</div>
<div dir="auto">Así, el IMM se suma a la serie de entidades que dan de comer a los miembros de las élites morelenses, como el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el Tribunal Superior de Justicia Penal para Adolescentes (TUPJA), y el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) y la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización (ESAF).</div>
<div dir="auto">La desaparición del Instituto de la Mujer Morelense sólo dejará sin empleo a varios parásitos de la “clase dorada”, la Secretaría de la Mujer podría cumplir de manera eficiente las funciones que en 22 años se han dejado en el abandono.</div>
</div>
</div>
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