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	<title>Crónica &#8211; Mochicuani</title>
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	<description>Periodismo digital</description>
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		<title>El murmullo de Agustín Lorenzo en Tetelpa</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/09/el-murmullo-de-agustin-lorenzo-en-tetelpa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 15:40:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Tetelpa, Zacatepec; Morelos; 14 de septiembre de 2026. Agustín Lorenzo es algo vivo en Tetelpa: recorre las calles como un murmullo. La obra, que formaba parte de las festividades en honor la Virgen de la Purísima Concepción, en diciembre, con danzas tradicionales, quema de castillos de pirotecnia elaboración de vistosas flores hechas a mano para honrar a [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12884" style="width: 1458px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12884" class="size-full wp-image-12884" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/09/1IMG_20260820_103527-copia.jpg" alt="Federico Flores Figueroa" width="1448" height="1931" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/09/1IMG_20260820_103527-copia.jpg 1448w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/09/1IMG_20260820_103527-copia-225x300.jpg 225w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/09/1IMG_20260820_103527-copia-768x1024.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/09/1IMG_20260820_103527-copia-1152x1536.jpg 1152w" sizes="(max-width: 1448px) 100vw, 1448px" /><p id="caption-attachment-12884" class="wp-caption-text">Federico Flores Figueroa</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Tetelpa, Zacatepec; Morelos; 14 de septiembre de 2026. Agustín Lorenzo es algo vivo en Tetelpa: recorre las calles como un murmullo.</p>
<p>La obra, que formaba parte de las festividades en honor la Virgen de la Purísima Concepción, en diciembre, con danzas tradicionales, quema de castillos de pirotecnia elaboración de vistosas flores hechas a mano para honrar a la deidad, está en la memoria fragmentada de algunos pobladores que participaron en esta representación teatral en verso, en quienes no fueron parte de la obra, pero la conocen de oídas y en las nuevas generaciones que repiten lo que escucharon de los adultos: que el libreto está maldito.</p>
<p><strong>El último Agustín Lorenzo </strong></p>
<p>Federico Flores Figueroa, oriundo de Tetelpa, tiene 65 años, es profesor jubilado, fue el último actor que representó al personaje principal en la <em>Loa a Agustín Lorenzo</em> versión corta, en Tetelpa, pueblo originario del municipio de Zacatepec.</p>
<p>En entrevista, expuso que, hoy más que nunca, sería oportuno revivir la escenificación por las circunstancias que atraviesa el estado y el país.</p>
<p>Relató que a comienzos del año 2000 el profesor Amando Gómez Galarza, quien lo escogió para representar a Agustín Lorenzo.</p>
<p>No fue en una festividad en el atrio de la iglesia de San Esteban, como se hacía en muchos años atrás, como parte del ciclo de fiestas patronales dedicadas a la Inmaculada Concepción de María, cada 8 de diciembre, sino en las canchas de fútbol. Tampoco fue para la Virgen, sino porque la Dirección General de Culturas Populares (DGCP) de la Secretaría de Cultura estaba filmando un video comunitario para una muestra de las tradiciones de este pueblo indígena.</p>
<p>La loa duraba dos o tres días, y en esta ocasión la redujeron a dos horas, contó el entrevistado.</p>
<p>Tenía 35 o 40 años que había dejado de montarse, pero en esas circunstancias y en esos años le ofrecieron el papel protagónico de Agustín Lorenzo,</p>
<p>Participaron alrededor de 50 actores, se hizo por la tarde noche y parte de los diálogos era en verso y también había frases en náhuatl.</p>
<p>El entrevistado no recordó el nombre de los personajes que participaron, ni fragmentos de los parlamentos,</p>
<p>Según Federico Flores, la obra trataba sobre algunos pobladores que comenzaban a levantar en armas contra las injusticias que cometía con el pueblo el gobierno sometido por los españoles, se hablaba de cómo estaban saqueando el oro y la plata de nuestro país.</p>
<p>Había muchas partes mágicas o paranormales que se desarrollaban en la historia, una de las más fuertes es cuando le dan a Agustín Lorenzo un manto con el cual podía desaparecer a voluntad cuando lo perseguían para matarlo.</p>
<p>“Yo quedé muy complacido y contento con esa representación y, definitivamente, me marcó, porque me hizo reflexionar, me abrió la mente y a partir de ahí tuve más conciencia de lo que es el pueblo, de lo que somos, de nuestra lucha”, dijo el entrevistado.</p>
<p>Desde esa fecha no se ha vuelto a poner en escena esa pieza de teatro.</p>
<p>Según él, esta loa se fue pasando de generación en generación, de boca en boca y de manera escrita, a través de cuadernillos con textos escritos a mano que circulaban en la comunidad. Pero no era una obra cualquiera: llevaba una fuerte carga de resistencia social que, de alguna manera, chocaba con los intereses del gobierno. Además, hablaba de temas mágicos y paranormales, algo que tampoco veía con buenos ojos la Iglesia. Por eso, la prohibición habría venido por los dos lados: del gobierno y de la Iglesia.</p>
<p>A esto se sumó un rumor que no se sabe si fue desatado por el gobierno o por la iglesia o por los pobladores: decían que la loa estaba maldita, ya que cuando se presentaba algo malo ocurría a los actores principales o de reparto.</p>
<p>De acuerdo con Federico, en diciembre de 1991, se hizo la representación extensa de la Loa, en unos terrenos del profesor Amando.</p>
<p>“Después del evento, uno de mis sobrinos, Israel Hernández Flores, que participó en la loa, como actor de reparto, iba a caballo y llevaba un machete enfundado en la silla del caballo. Dejó su caballo amarrado en un árbol y tres muchachos sustrajeron el machete de la silla, mi sobrino dio parte al responsable de la vigilancia, llamado Gregorio, y él junto con pobladores buscaron a quienes habían robado el machete. Al poco rato lo localizaron y el vigilante lo llevaba con el brazo alrededor del cuello a una cárcel comunitaria, entonces uno de los amigos de este muchacho le dio una pistola y el muchacho que había sido capturado y era llevado a la cárcel, disparó contra el responsable de la vigilancia y lo mató. Los pobladores detuvieron a quien baleó al vigilante y lo golpearon mucho, y también detuvieron a otro, el tercero escapó”, platicó.</p>
<p>Antes de que ocurrieran estos hechos, ya había rumores de que era una representación que los pobladores no veían con buenos ojos por los temas que se abordaban: rebelión, magia, cosas sobrenaturales, y con el lamentable asesinato del vigilante se reforzó el miedo o la falta de interés en esta obra.</p>
<p>“Yo desde que era niño jamás vi la obra, es decir, 40 años antes de estos hechos yo no sabía de la loa porque no la vi”, explicó el entrevistado.</p>
<p>Federico Flores Figueroa dijo que si se volviera a representar la obra está en disposición de participar como actor u organizador, porque hoy más que nunca es importante para la comunidad: “la obra decía algo, tenía algo, nos movía”, afirmó.</p>
<p>También dio a conocer que revivir la obra sería un gran homenaje al profesor Amando Gómez Galarza, quien trascribió varios cuadernos con textos del guion escritos a mano y los pasó a máquina, además de dirigirla.</p>
<p><strong>Pedazos de recuerdos: Mario Barberi Escobar</strong></p>
<p>El jueves 20 de agosto, durante nuestra plática sobre Agustín Lorenzo, al maestro Federico Flores Figueroa se le olvidó la fecha en que el profesor Amando Gómez Galarza había muerto.</p>
<p>Me dijo que iría al panteón comunitario a verificar ese dato, y le pedí acompañarlo. Aceptó.</p>
<p>El sábado 22 de agosto nos vimos en el cementerio comunitario y a pocos metros de la entrada estaba la capilla: blanca con barandales negros de metal. Ahí estaban enterrados familiares del profesor, como su mamá.</p>
<p>Lo primero que me dijo fue que observara la placa: 6 de febrero de 1938-6 de febrero de 2021. Murió el mismo día que nació.</p>
<p>Luego me platicó que el maestro, originario de Guerrero, fue muy activo en Tetelpa, había formado músicos y una rondalla o estudiantina, por eso le mandaron hacer, en granito, una escultura de guitarra localizada en su capillita.</p>
<p>El maestro Amando Gómez Galarza le dio forma al libreto de Agustín Lorenzo para la representación de Tetelpa. Recopiló cuadernos que resguardaban los pobladores, donde había partes del libreto de la obra, los transcribió, les dio forma y lo los pasó a máquina de escribir.</p>
<p>El investigador e historiador Víctor Hugo Sánchez Reséndiz me relató en una con versación telefónica, que una de las pocas veces que el maestro Amando aceptó que le sacaran copias al guion o libreto de la loa fue él con los originales del texto que había mecanografiado y que le dijo a la persona que sacaba las copias que él las sacaría: no permitía que nadie más lo tocara, porque podía ser víctima de la maldición, ya que Agustín Lorenzo estaba “pautado” (o “empautado”), es decir, había hecho pacto con el Diablo.</p>
<p>Después de visitar la tumba en el cementerio, nos dirigimos unos metros delante, a la calle Degollado. Nos bajamos de los autos y el maestro Federico se paró frente a una vivienda y preguntó por Martín.</p>
<p>En el patio había varios muebles acumulados, viejos o para reciclarse, una mujer con vestido azul y mandil, a la que nunca le pudimos ver el rostro, que escombraba, contestó que su esposo estaba descansando.</p>
<p>Federico le dijo que quería que le platicara lo de Agustín Lorenzo. La mujer no respondió y siguió escombrando.</p>
<p>Un hombre canoso con pijama de reno navideño y pans de franela a cuadros salió desperezándose y respondió al llamado de Federico, se saludaron y bromearon.</p>
<p>Mientras conversaban, la mujer continuaba moviendo objetos y rumoraba algo así como “siempre hay un muerto cuando hablan de ese señor”.</p>
<p>Mario Barberi Escobar, a quien el profesor Federico llamó por el sobrenombre de Queso, de 77 cumplidos, nativo de Tetelpa fue carnicero toda su vida.</p>
<p>El profesor Florencio preguntó si recordaba su participación en la <em>Loa a Agustín Lorenzo</em> en 1991 aproximadamente.</p>
<p>Mario se quedó callado, con los ojos mirando más de sesenta años atrás, hacia un lugar lejano. Buscaba algo que correspondiera a la pregunta que le habían hecho y cuando encontró algo así como la punta de una madeja hecha con trozos de recuerdos, comenzó a jalarla, pero estaba muy corta.</p>
<p>”Hablábamos con los indios, jalar personas. Se agarra a un guacalero y se le dice: ‘Que se quites de guacalero, que le va a dar otra profesión que te deje dinero. Si te vuelvo a encontrar te confiesas animal porque te mando matar’. Eso lo decía yo como Agustín Lorenzo. ¡Vaya, como el Diablo!”</p>
<p>Mario dijo que él representaba a Agustín Lorenzo y vestía de charro, siempre iba a caballo, armado, se enfrentó a los españoles.</p>
<p>“Es una obra muy grande, y hay mucho de qué hablar, pero a esta edad. Ya se me fue la cuerda, estaba joven todavía. Ya los años pasan. Un personaje era Gonzáles Tierra Adentro”, recordó.</p>
<p>De acuerdo con el entrevistado, en la obra se hablaba de las grutas de Cacahuamilpa, donde se escondía Agustín Lorenzo:</p>
<p>“Recuerdo algunos nombres como el de Israel, se fue para Tijuana. La representación duró como ocho días, muy cansado, a caballo”, rememoró.</p>
<p>También dijo que si se volviera a representar la obra asistiría porque cuando actuó le gustó mucho:</p>
<p>“Se tiene ya por experimentación que esa obra donde se presenta siempre hay difunto, matados, pues. A unos de Panchimalco les prestaron los cuadernos donde estaba el libreto. Cuando terminó la obra, mataron a un hombre. Yo nunca le di importancia a esa habladas, siempre trabajé honradamente”, relató.</p>
<p>-¿No tiene usted miedo?</p>
<p>-¿Yo? No, es el pecado más grande, no le tuve miedo a un toro bravo cuando monté.</p>
<p><strong>Virginio el Plateado </strong></p>
<p>Otro participante de la loa es Virginio Ochoa Zavala, 79 años, nativo de Tetelpa. Ese mismo día lo fuimos a visitar con el profesor Florencio a su casa, cerca de la parroquia.</p>
<p>Representó el papel de Plateado, de la tropa, en dos puestas: la corta, del año 2000 en la que Florencio fue Agustín Lorenzo y en una más antigua, de los años sesenta (1961), donde Mario Medina tuvo el papel principal.</p>
<p>Cuando nos apersonamos con el profesor Florencio en su casa, nos atendió Virginio amablemente. Nos hizo pasar. Vestía una camiseta blanca y pantalones grises de mezclilla, zapatos de hule. Caminaba con dificultad, y cuando el profesor le preguntó si recordaba algo de la loa respondió que a él siempre le gustó actuar y salía en todas las representaciones.</p>
<p>Sobre la loa, dijo que él tendría unos 18 años cuando participó por primera vez. Por los 79 años que tiene, dedujimos que el año en que se montó la obra y participó como Dorado fue en 1961, aproximadamente.</p>
<p>Según Virginio, la escenificación duró dos días y se hizo en unos campos, y no recordaba nada de lo que decían:</p>
<p>“Peleábamos contra el gobierno. Agustín Lorenzo peleaba contra el gobierno, porque los españoles estaban saqueando el oro, la plata, de la nación, decían que era bandido, pero no, era protector de la nación, ayudaba a mucha gente”.</p>
<p>También recordó que Guadalupe Domínguez era el padre de Agustín Lorenzo: “se ponía en contra Agustín, lo que ría someter, a que hiciera lo que le correspondía, iba por edades, y en una ocasión le mandaron un citatorio, que fuera ala ayudantía porque le tocaba hacer su servicio militar”.</p>
<p>Dijo que desconocía si hay interés en representar de nuevo la obra:</p>
<p>“Venían unos de Galeana a sacar la obra, la gente de acá ya no. Eran libretas donde estaba anotada la obra”, recordó.</p>
<p><strong>Quieren revivir la loa</strong></p>
<p>A los entrevistados Federico Flores Figueroa, Mario Barberi Escobar y Virginio Ochoa Zavala les gustaría que se montara de nuevo la obra, aunque por la edad solo participaran como espectadores, como lo han afirmado.</p>
<p>Pero hay otros personajes relacionados con la cultura y las tradiciones de este pueblo indígena como Pablo Paredes Ocampo, maestro de náhuatl, pitero y coordinador de los Tecuanes de Tetelpa y Zenón Ortiz Anonales, ex ayudante municipal y varias veces miembros de comités para las fiestas patronales, dijeron que sería un acierto rescatar esta representación porque es parte de las tradiciones del pueblo.</p>
<p><strong>La maldición</strong></p>
<p>En Tetelpa, la <em>Loa a Agustín Lorenzo</em> se dejó de representar hace más 30 años. Pocos recuerdan algunos fragmentos del libreto, pero una gran parte de los adultos saben quién es este personaje y aseguran que cuando se representa siempre hay algún muerto.</p>
<p>Algunos pobladores que participaron en la puesta en escena tienen pedazos de la obra en la memoria, así se pudo observar durante las entrevistas con Federico Flores Figueroa, Mario Barberi Escobar y Virginio Ochoa Zavala.</p>
<p>Hay varias constantes en relación con esta pieza de teatro campesino:  Agustín Lorenzo es el Diablo, pero es un diablo que ayuda al pueblo; el libreto está maldito; la gente cree que, cada que se representa la obra, alguien muere, unos tienen miedo, otros lo ven como parte del folclor.</p>
<p>“La gente no me pudo contar bien cómo era la loa, personajes principales, escenas significativas, no recordaban”, le comenté en una plática al maestro Agur Arredondo Torres, investigador e historiador, luego que acabé tres entrevistas en Tetelpa.</p>
<p>“No recordaban o no te quisieron contar, son cosas muy diferentes”, me respondió.</p>
<p>En “La Loa a Agustín Lorenzo. La tradición de la palabra escrita en el Sur”, del libro <em>Agustín Lorenzo: territorio, cosmovisión y resistencia</em>, de Víctor Hugo Sánchez Reséndiz y Armando Josué López Benítez (coordinadores), en la página 307 Víctyo Hugo relata que en Tetelpa, el profesor Amado Gómez que estaba en posesión del libreto y no dejó que lo tocáramos, ya que al ser Agustín Lorenzo un empautado, podíamos recibir daño.</p>
<p>En Puente de Ixtla, la señora Rosario, hija de don Heriberto Pedroza Flores, el maestro que montaba la obra, si bien ya no creía del todo en dicha creencia, si mantenía ciertas reservas respecto al texto y narraban que su padre no les permitía tocar el libreto.</p>
<p>En la introducción de <em>Agustín Lorenzo: territorio, cosmovisión y resistencia</em>, Víctor Hugo Sánchez Reséndiz y Armando Josué López Benítez (coordinadores), Víctor Hugo Sánchez Reséndiz refiere un relato de Greg Berger, de lo que le sucedió en Jumiltepec, cuando subió a la cúpula de la iglesia y se puso a platicar con el viejo campanero: Un día hace unos diez años, fuimos a visitar a una amiga de Estela, pero ella estuvo asistiendo a una misa en el pueblo y la tuvimos que esperar. Yo aburrido, salí de la iglesia del pueblo, y vi una escalera que subía al techo de la capilla. Yo sin discreción alguna, subí al techo de la iglesia donde un señor de muy avanzada edad estuvo tocando las campanas en los momentos correspondientes de la misa, lo cual evidentemente era su cargo según el costumbre de muchas comunidades. Me indicó que no había ningún problema que yo estuviera, y empezamos a hablar de su cargo, y de los costumbres de Jumiltepec. En algún momento me dijo, “Ese tipo allí abajo no sabe de Dios, el verdadero Dios. “¿Quien?” Le pregunté.</p>
<p>“Ese sacerdote, tan joven. Él no entiende que para saber de Dios uno tiene que caminar con dos pies, uno de la luz, uno de la oscuridad. Hay gente que si lo entiende”. Le pregunté: “¿Cómo quién?” “Como Agustín Lorenzo”, me dijo. “Él sabía que hay que seguir la luz y la oscuridad también. Este sacerdote no lo entiende”.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Una morelense en los ataques aéreos del 11 de septiembre</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/09/una-morelense-en-los-ataques-del-11-de-septiembre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Sep 2026 22:00:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
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<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Nueva York. El martes 11 de septiembre de 2001, a eso de las 8:55 de la mañana, Ada Omaña Márquez se encontraba en Manhattan, a una cuadra la Quinta Avenida.</p>
<p>En esa época, esta mujer originaria de Cuernavaca, Morelos, trabajaba en el área de administración en una empresa que se dedicaba a la renta de edificios y tenía un jefe con el que se llevaba muy bien.</p>
<p>Esa mañana conversaba con una amiga suya, afuera del edificio donde prestaba sus servicios.</p>
<p>Su jefe interrumpió la plática para decirles que como a 50 cuadras, en el complejo Word Trade Center, vio unas llamas que salían de un edificio.</p>
<p>Ada y su amiga y el hombre caminaron unos metros y observaron que, efectivamente, había fuego y humo saliendo de la parte alta de una de las dos emblemáticas torres.</p>
<p>Ada afirmó, sin apartar la vista del punto de atención, que no tardarían en apagarlo: “en esta ciudad, si alguien prende un cigarro, no pasan ni 30 segundos y ya llegaron los bomberos a apagarlo”, repitió la frase que usan los neoyorquinos para referirse a estos incidentes menores.</p>
<p>Su jefe les dijo que según había escuchado, la torre estaba siendo atacada, pero ni él mismo creyó esa historia, porque al menos hasta donde ellos estaban no se había oído ningún ruido raro.</p>
<p>En los alrededores se percataron que las calles comenzaron a llenarse de peatones de manera inusual.</p>
<p>Mientras miraban el fuego y el humo a lo lejos, esperaron en vano el sonido de las sirenas de los bomberos.</p>
<p>De pronto, vieron asombrados cómo un avión se impactó contra la segunda torre y oyeron una especie de explosión apagada, luego enormes bolas de fuego, nubes grandes de humo gris, paredes completas de cristal explotando, quebrándose y cayendo.</p>
<p>No podían creer lo que estaban viendo: personas incendiadas, lanzándose en llamas al vacío.</p>
<p>No era posible que esos edificios de acero, indestructibles, estuvieran incendiándose.</p>
<p>Ada no pudo más y rompió en llanto.</p>
<p>Tenía más de 10 años que había llegado de la capital de Morelos, México, a Nueva York, buscando mejorar la calidad de vida de su hijo y suya, y realizó diversos trabajos relacionados con la administración y como cajera.</p>
<p>Su habilidad innata para relacionarse con las personas la llevó a conocer a mucha gente, no sólo latinos y mexicanos, a morelenses, a quienes ayudaba (y continúa haciéndolo) en varios trámites en el consulado de México en la ciudad imperial que “nunca duerme”.</p>
<p>Todos los días caminaba esas calles, todos los días se subía a los trenes subterráneos, a los autobuses; todos los días pasaba por los mismos lugares y saludaba a las mismas gentes.</p>
<p>Nueva York era su casa y las víctimas eran como su familia. La estaban atacando, la estaban destruyendo.</p>
<p>No recuerda cuánto tiempo estuvo ahí, llorando, resistiéndose a aceptar la realidad que estaba presenciando, sólo vio a muchas personas que pasaban por la calle, corriendo.</p>
<p>En este desconcierto, el olor en la ciudad se cargó de humo, de sustancias extrañas, de químicos que salían de las instalaciones eléctricas y que se expandían por la zona de muerte.</p>
<p>Su jefe le dijo a ella y a su amiga que lo acompañaran a su departamento, que estaba en el segundo o tercer piso de las oficinas frente a las que se encontraban y lo siguieron, todavía desconcertadas.</p>
<p>En el lugar pusieron la televisión y desde ahí siguieron las transmisiones en vivo del atentado a las Torres Gemelas. Una y otra vez, los canales de noticias repetían los impactos de los aviones sobre las torres, y daban información sobre algunas actividades del gobierno.</p>
<p>Como lo pudieron observar por televisión, 1 hora y 42 minutos después del primer ataque, las torres y otros edificios aledaños se derrumbaron.</p>
<p>Ada, su jefe y su amiga pensaron salir del departamento y dirigirse a la zona de desastre para ayudar en lo que pudieran, pero lo platicaron y decidieron quedarse, esto era demasiado peligroso, además de que nadie sabía si continuarían los ataques.</p>
<p>Ada no paraba de llorar. Pensó en lo que había quedado en aquella zona alrededor del Word Trade Center, imaginó los cuerpos de las personas despedazadas sobre el pavimento y sabía que no podría soportar este horror, además de que la policía ya había tomado el control.</p>
<p>La ciudad se había vuelto un caos, se cerraron calles. Nadie podía salir ni entrar en la zona de desastre.</p>
<p>Nueva York se mueve principalmente por medio del transporte subterráneo y el servicio de trenes estaba suspendido.</p>
<p>Después de varias horas, por la tarde-noche, las fuerzas del orden comenzaron a permitir que las personas regresaran a sus domicilios, caminando, al Bronx, a Brooklyn, a Queen.</p>
<p>Como días después se reportó de manera oficial, 2 mil 996 personas dejaron de existir y jamás regresarían a su casa; hubo alrededor de 25 mil heridos que tampoco volvieron.</p>
<p>Había un dolor en toda la ciudad, un silencio que jamás se había sentido.</p>
<p>No había servicios de telefonía y no hubo forma de comunicarse dentro de la ciudad, menos hacia otras partes del país y del mundo, hasta dos días después.</p>
<p>“Dos o tres semanas después, llamé a México, le regresé la llamada a un amigo muy querido. Cuando comenzamos a platicar del ataque a las torres se cortó la llamada, intenté marcarles varias veces y no pude: ni él ni yo pudimos comunicarnos sino hasta semanas después”, platicó Ada.</p>
<p>El desconcierto de los habitantes de Nueva York, y en especial de esa zona donde ocurrieron los atentados, fue tal que pasaron los meses y no se acostumbraban a la ausencia de esos dos íconos urbanos, y tampoco al dolor de las familias que había perdido a un ser querido, habían resultado heridas o su patrimonio había quedado aplastado entre toneladas de acero, hormigón y vidrio.</p>
<p>“Cuando me iban a visitar o encontraba paisanos allá, los llevaba a las torres, les tomaba fotos. Yo no tengo ninguna porque pensé que toda la vida, incluso hasta después que yo me muriera, las torres iban a quedar ahí, como muestra de la grandeza y poder de Estados Unidos”, relató Ada Omaña.</p>
<p>Y recordó que tres semanas antes, Ada y una amiga suya tuvieron una entrevista con una mánager para aplicar para un puesto en el primero o segundo piso de la torre que el avión deshizo; la hora de entrada era a las 7 de la mañana. Si les hubieran dado el trabajo, sin duda, no hubiera podido contar esta historia.</p>
<p>La magnitud del daño sólo se pudo saber muchos meses después. En Wikipedia se puede leer que tres edificios del complejo del World Trade Center se derrumbaron debido a fallos estructurales el día de los ataques. La Torre Sur cayó a las 9:59 (GMT-4 hora local de Nueva York), tras estar en llamas durante 56 minutos en un fuego causado por el impacto del vuelo 175 de United Airlines a las 9:03. La Torre Norte cayó a las 10:28, tras estar en llamas aproximadamente 102 minutos en un fuego causado por el impacto del vuelo 11 de American Airlines, a las 8:46. Un tercer edificio, el World Trade Center 7 (WTC 7), se derrumbó a las 17:20, al parecer tras haber sido seriamente dañado por los escombros de las Torres Gemelas al caer, junto con una serie de incendios. Numerosos edificios adyacentes al complejo también sufrieron daños sustanciales, se incendiaron y tuvieron que ser demolidos. El edificio del Deutsche Bank fue la única estructura grande que sufrió daños e incendios en la zona cero, que en 2006 aún no había sido totalmente demolida. La demolición se llevó a cabo en febrero de 2011.</p>
<p>El impacto de estos ataques tuvo consecuencias mediatas e inmediatas en todo el mundo.</p>
<p>En los resúmenes que circulan en internet se puede leer que dañó seriamente la economía de la ciudad de Nueva York y creó una recesión económica global. Muchos países fortalecieron su legislación antiterrorista y ampliaron los poderes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley y de inteligencia para prevenir ataques terroristas.</p>
<p>Los espacios aéreos civiles de Estados Unidos y Canadá estuvieron cerrados hasta el 13 de septiembre, mientras que las operaciones de Wall Street se cerraron hasta el 17 de septiembre. Muchos cierres, evacuaciones y cancelaciones siguieron, por respeto o temor a nuevos ataques.</p>
<p>La limpieza del sitio del World Trade Center se completó en mayo de 2002. La construcción del reemplazo del complejo World Trade Center comenzó en noviembre de 2006, y el edificio se inauguró en noviembre de 2014.</p>
<p>En el lugar donde la desgracia puso su enorme planta se construyó un complejo, que incluye el National September 11 Memorial &amp; Museum, con los nombres de las personas que dejaron de existir el 11 de septiembre de 2001.</p>
<p>Cada año se rinde homenaje a las personas que perdieron la vida allí. Y en la memoria de muchos habitantes que presenciaron este desastre, también resuenan las últimas palabras del discurso de Osama Bin Laden en el video que hizo llegar el domingo 7 de octubre de ese mismo año a la televisora de Qatar, Al–Jazeera, grabado después de los ataques del 11 de septiembre:</p>
<p>“Juro por el Altísimo [&#8230;] que ni esa nación ni los que viven en ella disfrutarán ya más de seguridad alguna hasta que [&#8230;] los ejércitos de infieles hayan abandonado la tierra de Mahoma, que las plegarias de Dios le acompañen”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>+Publicado originalmenete en agosto de 2025 en La Unión de Morelos.</p>
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		<title>Como conocí a Vicente Quirarte</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/08/como-conoci-a-vicente-quirarte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Aug 2026 13:39:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Máximo Cerdio A Vicente Quirarte, quien falleció este 11 de agosto, lo había visto en presentaciones de libros en la Ciudad de México, pero no había estado más cerca de él porque estaba yo interesado en otros escritores. Era quizá el año 2003, yo trabajaba como editor de una revista bilingüe “Aduanas Eje del Comercio Exterior”, la sede estaba en [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12799" style="width: 1530px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12799" class="size-full wp-image-12799" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes.jpg" alt="Vicente Quirarte, foto redes socailes" width="1520" height="2280" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes.jpg 1520w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes-200x300.jpg 200w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes-683x1024.jpg 683w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes-768x1152.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes-1024x1536.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Vicente-Quirarte-foto-redes-socailes-1365x2048.jpg 1365w" sizes="(max-width: 1520px) 100vw, 1520px" /><p id="caption-attachment-12799" class="wp-caption-text">Vicente Quirarte, foto redes socailes</p></div>
<p>Máximo Cerdio</p>
<p>A Vicente Quirarte, quien falleció este 11 de agosto, lo había visto en presentaciones de libros en la Ciudad de México, pero no había estado más cerca de él porque estaba yo interesado en otros escritores.</p>
<p>Era quizá el año 2003, yo trabajaba como editor de una revista bilingüe “Aduanas Eje del Comercio Exterior”, la sede estaba en Coyoacán.</p>
<p>Por el mes de abril, me llamaron a la oficina y me dejaron un teléfono para que me comunicara. Lo hice en cuanto llegué a mi oficina.</p>
<p>La Lada era del Estado de México y me contestó por el otro lado la voz joven de una mujer, a quien le dije que me había dejado ese teléfono. Me preguntó si era yo el doctor Máximo Cerdio y le dije que así me llamaba. Me extendió la invitación para el encuentro de poetas en honor a Sor Juana Inés de la Cruz a realizarse en Nepantla, Estado de México, los días tal y tal.</p>
<p>Un día antes acababa de cerrar edición de la publicación mensual y tenía tiempo para viajar porque esos días caían en viernes, sábado y domingo.</p>
<p>La mujer me fue enumerando algunos datos de mi semblanza y me preguntó si faltaba algo, le dije que así estaba bien.</p>
<p>Me dio la hora y el lugar de llegada en la terminal de autobuses de Toluca y que ahí nos recogerían.</p>
<p>El viernes salí temprano y llegué a la hora indicada a la terminal de autobuses y vi a una mujer como de 25 años, delgada, con falda larga y pelo negro buscando entre la multitud a los poetas. Con ella estaban dos adultos mayores y una mujer madura. Yo iba de civil, es decir, pantalón de mezclilla, camisa a cuadros, zapatos mineros café. Me acerqué a ella y le pregunté que si era del festival, me respondió que sí.</p>
<p>-Usted es el doctor Vicente Quirarte -No, soy Máximo Cerdio.</p>
<p>-Bienvenido, doctor. Vamos a esperar al doctor Quirarte, mientras, platique con la doctora fulana y los doctores zutano y mengano.</p>
<p>Quirarte se acercó hacia donde estábamos porque conocía a los tres poetas y los saludó, luego a la chica y luego me dio la mano.</p>
<p>-Ya se conocen, vamos a la camioneta, dijo la mujer.</p>
<p>Viajamos como dos horas y media en una cómoda van. Vicente se iba en pláticas con sus amigos y yo con la muchacha.</p>
<p>Llegamos a un hotel y nos llevaron a nuestras habitaciones individuales.</p>
<p>La mía tenía dos camas matrimoniales, pero la coordinadora me dijo que iba a estar solo.</p>
<p>Dejé mi mochila en un asiento y me tiré en la cama a descansar un poco.</p>
<p>Ni bien había cerrado los ojos, alguien tocó la puerta. Me incorporé y fui a abrir.</p>
<p>Era un hombrecito de lentes, de un poco más de metro y medio, con un traje de cuadros, un pantalón azul, zapatos negros corbata color vino y un velís pequeño color café.</p>
<p>-Estoy buscando una cama para mí, me pusieron en una habitación con cuatro personas y me dieron un catre para dormir y yo no puedo estar con esa gente ni en esa cama -me dijo y se metió. Dejó su beliz en la cama y se comenzó a quitar la corbata.</p>
<p>Yo sabía quien era.</p>
<p>-Esta habitación es mía, es probable que venga alguien más, si es así te vas a tener que ir -le dije. Él hizo como que no escuchaba y comenzó a sacar su ropa y la acomodó en el clóset.</p>
<p>-Soy el extraordinario poeta Óscaw Wog, chiapaneco universal, autor del Secreto del verso y una docena de libros de poesía y ensayos. Tú ¿cómo te llamas?</p>
<p>-Máximo Cerdio.</p>
<p>-Eres de la costa? Ya, fuiste alumno de Óscar Olviva y ganaste un premio. He leído tus textos, buenos, la verdad, pero no se comparan con los míos…</p>
<p>Me terminó de caer muy mal.</p>
<p>Salí de la habitación porque a esa hora iba a haber un almuerzo para que nos conociéramos todos.</p>
<p>Por el pasillo, encontré a muchos poetas de mi generación, mujeres, hombres, gays, lesbianas, me preguntaron dónde estaba y les dije que en tal cuarto con Oscar Wong de compañero.</p>
<p>Me aconsejaron que me saliera de allí, porque o me envolvería con su plática o yo le iba a tapar la boca a golpes.</p>
<p>Comimos y bebimos, nos presentaron y nos dieron el rol de participación para la tarde: para nosotros los doctores había una van, para los demás una especie de autobús.</p>
<p>Saliendo del comedor fui por mi maleta y me cambié de habitación con los poetas malditos: borrachos y mariguanos, pero muy buenos escribiendo.</p>
<p>Nos tocó abrir el festival por la tarde. Al centro estaba la chica, de su lado derecho Quirarte y la mujer, y del otro lado los dos hombres mayores y yo.</p>
<p>En mi semblanza la presentadora volvió decir que era yo doctor. Pensé en aclararle eso, pero se me olvidó.</p>
<p>Dimos lectura a nuestros poemas y los asistentes aplaudieron, después siguieron más mesas, hasta que como a las 8 de la noche nos regresaron al hotel.</p>
<p>Todos huían de Óscar Wong.</p>
<p>En la habitación donde yo estaba había alcohol, mariguana y lectura de poemas, alguien llevaba una guitarra y me puse a tocar y cantar canciones de Julio Jaramillo.</p>
<p>A eso de las 10 de la noche llegaron a preguntar por el doctor Máximo Cerdio y la banda se quedó sorprendida. Salí y me dijeron que me habían hecho una invitación especial y me esperaban en la van.</p>
<p>Cuando subí estaba Quirarte, los tres escritores mayores y dos funcionarios de Nepantla. Salimos en la oscuridad u como a 10 minutos llegamos a un estacionamiento gigantesco, nos abrieron el portón y pasamos al estacionamiento.</p>
<p>Quedamos frente a una casa que parecía un castillo. Abrieron un enorme portón de madera y apareció una mujer alta y delgada, pelo blanco, vestido blanco largo y nos recibió con mucha efusividad.</p>
<p>Nos hizo pasar y nos dijo que en unos momentos su esposo bajaría.</p>
<p>Entramos a la casa. Al centro había una mesa larga de madera dispuesta para una cena, candelabros de araña muy grandes, y cuadros al óleo, muchos cuadros, gigantescos cuadros con caballos, paisajes, retratos, en casi todos aparecía la mujer que nos había recibido, en muchos estaba completamente desnuda.</p>
<p>Segundo después bajó por unas escaleras el pintor de apellido Masón, de pelo largo y barba de candado, vestido como un mosquetero. Nos abrazó como un gran a amigo y nos pidió que no sentáramos.</p>
<p>A Quirarte se le ocurrió preguntar por los óleos y comenzó un recorrido y explicación que duró más de 45 minutos.</p>
<p>Yo me repegué a la mujer de los cuadros, que me había puesto la mano en el hombro y observábamos desde la segunda fila mientras los eruditos debatían y daban cátedra.</p>
<p>Después fuimos a cenar. Yo quedé frente a la mujer, que sonreía y sonreía. La vi por más de una hora, hasta que llegaron por nosotros porque la jornada de poesía iba a continuar por la mañana y por la tarde.</p>
<p>Nos despedimos con abrazos apretados y besos.</p>
<p>Al día siguiente, por la tarde, el pintor y su bellísima esposa estaban en primera fila, nos oyeron y nos aplaudieron. También nos compraron todos los libros.</p>
<p>La mujer se me acercó y me pidió le dedicara uno de mis libros: <em>Susana San Juan</em>, editado por la Universidad Autónoma del Estado de México–Editorial La Tinta del Alcatraz, México, 2001, me abrazó y me dijo que seguiría llorando con él.</p>
<p>En la noche fue la clausura.</p>
<p>Fuera de la solemnidad, no volví a ver a Vicente Quirarte en mucho tiempo, me quedé con los poetas y al día siguiente, muy temprano, regresé a mi casa en la Ciudad de México.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>El Chato se fue al cielo</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/08/el-chato-se-fue-al-cielo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Aug 2026 02:29:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Jojutla. La última gota de sangre que el corazón expulsó al cuerpo del Chato fue a las 13:45 horas, del domingo 12 de julio de 2026. “Ahora ya no está con nosotros”, dijo la doctora Samantha Córdova. El Chato viajaba en esos momentos rumbo al cielo. Estaba debajo de un arbolito en el patio de la veterinaria, [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12789" style="width: 1423px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12789" class="size-full wp-image-12789" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Chato-un-copia.jpg" alt="Chato un copia" width="1413" height="998" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Chato-un-copia.jpg 1413w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Chato-un-copia-300x212.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Chato-un-copia-1024x723.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Chato-un-copia-768x542.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1413px) 100vw, 1413px" /><p id="caption-attachment-12789" class="wp-caption-text">Chato un copia</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Jojutla. La última gota de sangre que el corazón expulsó al cuerpo del Chato fue a las 13:45 horas, del domingo 12 de julio de 2026.</p>
<p>“Ahora ya no está con nosotros”, dijo la doctora Samantha Córdova.</p>
<p>El Chato viajaba en esos momentos rumbo al cielo.</p>
<p>Estaba debajo de un arbolito en el patio de la veterinaria, en donde había permanecido en observación y después que la médico veterinaria zootecnista hubiera puesto en el suero el último líquido para provocarle un paro cardiaco, como parte del procedimiento de eutanasia humanitaria. Estábamos ahí tres vecinos más.</p>
<p>Ese mismo día, como a las 10 de la mañana, ella nos había manifestado por medio de un mensaje que no había mejora: “será bueno se le busque quizá otra opinión y ya con dos opiniones ponerlo a descansar o seguir ayudándolo. Siento que está sufriendo, es difícil decidir en su postura. Valoren una segunda opción y ya a conciencia se pone a descansar”, mencionó.</p>
<p>En estas circunstancias y sabiendo que el Chato también tenía problemas en el corazón y no aguantaría una cirugía para retirarle las piedras en el riñón, que lo habían postrado a media calle, la mayoría de las personas interesadas en su salud decidimos que no siguiera sufriendo y le pedimos a la doctora que procediera.</p>
<p>A eso de las 13:00 horas fuimos tres interesados a la veterinaria a ver al Chato. Cada uno lo despidió como quiso, yo le acariciaba la cabeza como muchas veces lo hice cuando estaba sano y cuidaba la casa que construían frente a mi domicilio.</p>
<p>También le hablaba y le decía que el dolor iba a terminar pronto y que se reuniría en el cielo, con otros animales queridos: Maurilia, El Manchas, El Toby, la Kika.</p>
<p>El Chato me quedaba viendo con sus ojos tristes, emitía sonidos, no sé si de dolor o de despedida. Me recordó la entrada al gran misterio de mi padre, que murió hace unos meses, frente a mí, a Rosamaría con mi mano sobre su muñeca, en su último estertor, al abuelo Germán.</p>
<p>Muchos animales mueren en la calle y estos sucede también con muchos adultos mayores abandonados por sus familiares, dijo uno de los vecinos.</p>
<p>Después de su último latido, lo cubrimos con una bolsa y amarramos su cuerpo: era pesado, lo metimos al vocho y lo llevamos a enterrar en un lugar donde nos permitieron poner su cuerpo para que fertilizara la tierra.</p>
<p>Iba yo solo, conduciendo, con el cadáver del Chato en la parte trasera, y me acordé del Pavarotti, el indigente lector enterrado en Temixco. También me acordé del caballito que un toro mató en un corral de Panchimalco: el cadáver lo fueron a tirar en un terreno de cultivo en Tlatenchi.</p>
<p>Según la doctora Samantha, el Chato o el Güero o Canelo o Sultán tenía más de 15 años, se veían en su aspecto y en su dentadura desgastada ya de tanto mascar el tiempo; era una mezcla de varias razas, predominaban el pitbull y el bóxer.</p>
<p>El miércoles 8 de julio, por la tarde noche, una vecina de la Unidad Miguel Hidalgo, en Jojutla, dio aviso por el chat de la colonia que sobre la calle Miguel Hidalgo, a la altura del número 12, estaba tirado un perro sobre el arroyo vehicular, los cuartos traseros estaban en el suelo, detrás de un auto; parecía atropellado. La mujer pedía ayuda, quería ver de qué manera se podía auxiliar al perro, buscaba que llamaran a personal del ayuntamiento o a algún veterinario.</p>
<p>Cuando llegué, a eso de las 7:30, había tres vecinos y una niña al lado del perro, hacían señales con el celular para que los autos no lo atropellaran. Vi al animal y supe que era el Chato: estaba ahí, tirado, pujaba de dolor y estiraba las patas delanteras como si estuviera a punto de morir, los cuartos traseros no tenían movimiento.</p>
<p>Llamé a la doctora Samantha y me respondió, le expliqué cuál era la situación y me dijo que en media hora estaría ahí,</p>
<p>Mientras, buscamos alguna lesión o sangre: no había, solo alguna pelusa del propio animal dejada cuando se arrastró queriéndose levantar.</p>
<p>Como a los 15 minutos llegó una persona con un lazo, buscando al perro. Le habían dicho que estaba atropellado y lo retiraría para enterrarlo en algún lugar. Le expliqué que la doctora no tardaba en llegar y se fue.</p>
<p>La veterinaria llegó y después de revisar le puso una inyección. Dijo que seguramente tenía un a lesión en los cuartos traseros, pero que no era reciente, porque no se veía que lo hubieran atropellado ahí, o lo habían golpeado en otro lugar y había llegado a ese sitio y las fuerzas no le habían alcanzado para más.</p>
<p>También mencionó que podría ser que el perro tuviera piedras en el riñón y eso no le permitía orinar y lo tenía postrado. Además, quizá estaba intoxicado.</p>
<p>Una vez que el analgésico hizo efecto, lo pusimos en unos cartones y lo subimos a su coche, para llevarlo a su veterinaria. Ahí lo bajamos y lo acomodamos en un tapete. La doctora nos dijo que nos informaría, una vez que otro colega lo viera para saber si tenía alguna fractura; también ella revisaría lo del problema con los riñones.</p>
<p>El jueves la doctora nos reportó que iban a pasar por el perro en la tarde para llevarlo a que le hicieran radiografías, posteriormente avisó que requería cirugía para extraerle piedras y arena de los riñones, que eso lo estaba lastimando mucho al grado de no querer alimentos. Se le puso suero y una sonda para que pudiera orinar.</p>
<p>El viernes, la doctora me escribió lo siguiente: “Ayer paso el colega ya noche pero dijo que no le tomara los estudios de rx, que lo veía mal, así que pusimos un medicamento que le ayude. Pensábamos dormirlo. Y en la mañana lo ví aún mal, pero hace rato se intentó levantar. Pero vamos a esperar le está echando ganas incluso intento levantarse”.</p>
<p>El sábado estuvo en observación y la doctora respetó el estado de salud del perro hasta el domingo, con la noticia de que no había mejoría y se buscara una segunda opinión o se sacrificara porque estaba sufriendo y no comía.</p>
<p>El Chato llegó a la Miguel Hidalgo por el mes de julio de 2023. Frente a la vivienda número 30 se estaba construyendo una casa y el velador lo llevó junto con otro perro, del mismo color, pero trompudo. Dormían en la calle, no les daban de comer.</p>
<p>El animal tenía desviada la columna. Había un hundimiento en su lomo, a unos 40 centímetros del cuello, por eso cojeaba cuando caminaba y a veces levantaba una de las patas traseras. Tal vez lo atropellaron o lo golpearon muy fuerte.</p>
<p>En el reportaje publicado en La Unión de Morelos, <a href="https://www.launion.com.mx/morelos/sociedad/noticias/230197-la-historia-de-chato.htmlf">https://www.launion.com.mx/morelos/sociedad/noticias/230197-la-historia-de-chato.htmlf</a>, se menciona parte de su historia.</p>
<p>Los dueños de la casa despidieron al velador, y éste cargó con el trompudo; Chato se quedó en la casa, cuidándola hasta que la construcción concluyó y él, como los albañiles, se fue.</p>
<p>Metros más adelante de donde fue su lugar de “trabajo” encontró a un benefactor: el doctor Córdova, una persona de la tercera edad que le daba agua y comida y le permitía quedarse en su banqueta.</p>
<p>Cuando yo no lo veía echado, lo buscaba y lo encontraba en algún lugar de alguna jardinera, en la sombra. Le hablaba y levantaba la cabeza.</p>
<p>Me dio gusto verlo ahí, cerca de alguien que lo cuidaba.</p>
<p>Me preocupaba que se quedara dormido en la calle, porque podía pasar alguna bestia en automóvil o motocicleta a gran velocidad y que al animal no le diera tiempo de pararse y hacerse a un lado.</p>
<p>Y eso fue justamente lo que pensé, cuando el miércoles 8 de julio de este año, me dijeron que frente la casa del doctor Córdova había un perro canelo, al parecer atropellado.</p>
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		<title>Dilan cumpleaños</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/08/dilan-cumpleanos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Aug 2026 17:33:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Zacatepec. Antes de las ocho de la mañana del sábado 25 de julio, Yesmin cruzó las puertas de la Coordinación Regional de Servicios Periciales Zona Sur-Poniente, a cargo de Verónica Gomar Paredes, para recibir una bolsa blanca de plástico con datos de identificación y los restos embalados, “armados” por la antropóloga criminal, de quien en vida llevó [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12786" style="width: 1450px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12786" class="size-full wp-image-12786" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Feretro-con-Dila-adentro.jpg" alt="Féretro con Dilan adentro" width="1440" height="960" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Feretro-con-Dila-adentro.jpg 1440w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Feretro-con-Dila-adentro-300x200.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Feretro-con-Dila-adentro-1024x683.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Feretro-con-Dila-adentro-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1440px) 100vw, 1440px" /><p id="caption-attachment-12786" class="wp-caption-text">Féretro con Dilan adentro</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Zacatepec. Antes de las ocho de la mañana del sábado 25 de julio, Yesmin cruzó las puertas de la Coordinación Regional de Servicios Periciales Zona Sur-Poniente, a cargo de Verónica Gomar Paredes, para recibir una bolsa blanca de plástico con datos de identificación y los restos embalados, “armados” por la antropóloga criminal, de quien en vida llevó el nombre de Dilan Josué López López.</p>
<p>Todo fue un mero acto de trámite administrativo para la fiscalía, no hubo disculpas ni reconocimiento del sufrimiento ocasionado por las omisiones institucionales.</p>
<p>Los restos fueron trasladados por los empleados de la funeraria en un ataúd de recuperación color café y después lo depositaron en el féretro definitivo para llevarlo a donde Dilan sería velado.</p>
<p>“No puedo pagar a un sacerdote para que diga una misa, así que lo llevaremos al panteón después de las 2 de la tarde. Antes, daremos un recorrido por algunas calles y por un canal en el que acostumbraba a bañarse y divertirse con sus amigos”, dijo la madre.</p>
<p>Lo que el tiempo y el descuido de las autoridades dejó de Dilan fue velado en una caja color nogal, en el domicilio ubicado en la calle 10 de abril sin número, de la colonia San Nicolás Galeana, en Zacatepec, a unos metros del domicilio de Yesmin, una zona tranquila, según ella, pero que en 2022 fue muy insegura por varios ataques armados y por el fallecimiento de dos o tres chicos de la edad de Dilan.</p>
<p><strong>La pérdida </strong></p>
<p>Según información ministerial que consta en la carpeta de investigación bajo resguardo de la FiscalíaGeneral del Estado de Morelos, el jueves 28 de marzo de 2022 Dilan salió de su casa a trabajar, como siempre, pero ya no regresó.</p>
<p>De acuerdo con la cédula de búsqueda publicada en la página oficial de Facebook de la fiscalía, al momento de su desaparición vestía playera deportiva de licra color verde seco, de cuello redondo; pants color gris y botas color café, talla 7. Llevaba consigo una cadena de plata con un dije de San Judas Tadeo de aproximadamente 3 centímetros de largo y un cuarzo de color blanco. Sexo masculino, género hombre, sin condición de vulnerabilidad. Estatura de 1.65 metros, complexión delgada, tez moreno claro, ojos color café claro y cabello negro, ondulado, corto, con corte tipo mohicano. Con una cicatriz en el pómulo derecho, a la altura del ojo derecho, en forma de una línea de aproximadamente 2 centímetros de largo.</p>
<p>“El 27 de marzo de 2022, mi hijo y yo conversamos por video llamada como lo hacíamos con frecuencia desde que el 30 de diciembre de 2021 me fui por necesidad económica a Tijuana, Baja California, para mandarle dinero a mi familia. Platicamos y nos despedimos, no sabíamos que era la última vez que nos íbamos a ver y a escuchar”, platicó Yesmin.</p>
<p>Desde ese día, según la entrevistada, comenzó una búsqueda llena de dolor, recorrió caminos, preguntó, esperó respuestas. Agotada por el desgaste emocional y por la falta de recursos confió y dejó la búsqueda de su hijo en manos de la fiscalía, en ese entonces a cargo de Uriel Carmona Gándara, pensando que pronto lo encontrarían, y con vida. Pero pasaban las horas, los días, las semanas, los meses, los años, y no había novedad.</p>
<p>A principios de junio de 2026, revisando carpetas de investigación, se dio cuenta que el cuerpo de Dilan estaba ya en el Servicio Médico Forense (Semefo) en Jojutla, no porque la fiscalía, le hubiera notificado, sino porque ella misma, revisando documentos ministeriales, leyó que 10 días después que había desaparecido, es decir, el 7 de abril de 2022, el cuerpo había sido encontrado en una localidad de Jojutla.</p>
<p>Según Yesmin, el 6 de junio de 2026, la fiscalía le notificó que la muestra genética de su hijo había sido procesada y comparada en una base de datos, donde se confirmó que los restos sí correspondían a los de Dilan Josué López López, y que una parte del cuerpo se encontraba en la morgue y la otra en el panteón ministerial Jardines del Recuerdo, de Cuautla.</p>
<p>“No pudieron determinar la causa de la muerte, ya que después de tantos años lo encontraron en estado de ‘esqueletización’. Suponen que fue por arma blanca, pero no determinaron en qué parte del cuerpo se produjeron las heridas. La fiscalía dio como fecha de fallecimiento el día que lo encontraron, que fue el 6 o el 7 de abril de 2022”, relató Yesmin.</p>
<p>La mamá de Dilan exigió la entrega del cuerpo y, en respuesta, le dijeron que no se lo podían dar porque las autoridades ministeriales no sabían qué restos mortales correspondían a su hijo, es decir, habían exhumado parte de él sin haber realizado la identificación correspondiente.</p>
<p>Insistió en que le entregaran el cuerpo, apoyada por organizaciones de madres buscadoras, en especial del “Colectivo Ángeles Buscándote” y como vieron que no había respuesta de la autoridad, convocaron a una marcha en Zacatepec el martes 21 de julio de este año a las 9 de la mañana, misma que se realizó a la hora y día señalados partiendo del Hospital General del Instituto Mexicano del Seguro Social Zona/MF 5 de Zacatepec, rumbo a las instalaciones de la Fiscalía, en el centro de la cabecera municipal, para exigir que esta institución entregara el cuerpo del joven.</p>
<p>Frente a las oficinas de la fiscalía Yesmin leyó un comunicado exponiendo el caso y exigiendo la entrega del cuerpo de su hijo.</p>
<p>El día de la marcha, Yesmin dijo que no le interesaba si la fiscalía investigaba y daba con el o los responsables de haber privado de la vida a su hijo, que los consignaran y que el juez les dictara una sentencia, lo único que quería era recibir el cuerpo para darle cristiana sepultura: cuando desapareció tenía 16 años, y el próximo domingo 26 de julio cumpliría 20 años:</p>
<p>“Quisiera que me lo entregaran el 25 de julio, velarlo en la casa y, al día siguiente, que es el día de su cumpleaños, darle cristiana sepultura”, dijo.</p>
<p>De acuerdo con Yesmin, personal de la Fiscalía le había llamado para que no realizaran la marcha, con el ofrecimiento de recibirla el viernes 24 de julio para demostrarle que todo estaba listo.</p>
<p>La presión de la exigencia pública en Zacatepec por el contingente y la noticia en redes de algunos medios de comunicación que cubrieron la marcha tuvo efectos positivos.</p>
<p><strong>Te vas, ángel mío </strong></p>
<p>El domingo 26 de abril que Dilan cumpliría 20 años no recibió abrazos y felicitaciones, no le hicieron ningún pastel, no le dieron regalos como ocurría desde que era un niño y se levantaba muy temprano, lleno de vida y alegría a recibir sorpresas.</p>
<p>En un aparato de sonido y acompañado por sus familiares, vecinos y miembros del Colectivo Ángeles Buscándote, le tocaron “Las mañanitas”, “Te vas ángel mío” y “Amor eterno”.</p>
<p>En lo que es el patio de la vivienda de techo de lámina, al fondo había una portada con globos blancos con una foto del muchacho asesinado, y enfrente, el féretro con cuatro cirios y flores alrededor.</p>
<p>Al principio eran como 20 personas, pero luego se fueron juntando hasta triplicar el número.</p>
<p>Había algo de calma o cansancio entre los familiares, Hilda, una de las tías del chico rompió en llanto recargada en la caja y fue auxiliada por otras mujeres: “¡Así no, mi niño, así no!”</p>
<p>También su hermana Briseida le lloró, mientras cargaba a un niño.</p>
<p>A eso de la 1:30 de la tarde llegó la banda de viento. Tocaron “Las mañanitas, “El muchacho alegre, “Mi gusto es”, “Puño de tierra”.</p>
<p>Poco después de las 2 de la tarde llegaron empleados del servicio funerario. Las mujeres que criaron a Dilan rodearon su caja y le dieron el último abrazo. Vecinos y empleados llevaron el féretro sobre sus hombros por algunas calles que Dilan caminó en su corta vida. La banda tocaba fuerte pero triste.</p>
<p>Había paraje y cerca un canal de riego. Ahí, al muchacho le gustaba platicar y convivir con sus amigos.</p>
<p>El féretro fue puesto sobre un soporte y sus familiares y amigos abrazaron el ataúd sobre el que pusieron la lona en donde había un retrato del chico que sirvió para las marchas y protestas por su desaparición.</p>
<p>“¡Mira lo que te tragaste, perro maldito!”, gritó una familiar de Dilan.</p>
<p>Una de las niñas que llevaban la lona con la imagen del chico comenzó a llorar desconsoladamente. Sus familiares estaban llorando sobre el féretro y nadie la atendía. Berenice Gonzáles de la agrupación Existimos porque resistimos, fue a abrazarla y la consoló.</p>
<p>Después, subieron la caja a la carrosa y en procesión salieron de la colonia rumbo a la carretera Galeana Cuautla, hasta llegar al Panteón Galeana Centro, localizado en la calle Tierra y Libertad, de la misma colonia y municipio.</p>
<p>Cementerio adentro, pusieron en unos soportes el ataúd con los restos del muchacho. Mucha gente fue a abrazar lo último que quedaba del chico.</p>
<p>Su familia lo despidió, le tocaron sus últimas canciones, mientras los peones lo recibieron con unas correas para bajarlo muy despacio hacia lo que sería su última morada.</p>
<p>La banda de viento tocaba las ultimas canciones al muchacho.</p>
<p>Cinco o diez minutos después, bajaron la caja con unas bandas. Sobre la caja, pusieron la lona con el retrato de Dilan.</p>
<p>Alguien de la familia arrojó una resortera sobre el ataúd, luego arrojaron flores y después tierra. También arrojaron enojo y gritos de dolor profundo.</p>
<p>Allí, finalmente, descansaría en paz este muchacho a quien de cariño le decían la Burrita, que le gustaba ir al jaripeo, la música de viento, echaba la “cáscara” en la calle, trabajaba como peón, quería ser albañil y al que, según Yesmin, no le entraban las letras, ni los números: “prefiero que no gastes en la escuela y quiero trabajar para sostenerme y ayudar en la casa”, le había dicho.</p>
<p>Cuatro años después de su desaparición, Dilan finalmente regresó a casa. No como su madre soñó cada día desde marzo de 2022. El domingo 26 de julio en que habría cumplido 20 años dejó de ser únicamente la fecha de un cumpleaños interrumpido y quedó convertido en el día en que, al fin, una madre pudo cumplir la promesa que sostuvo durante más de cuatro años: darle a su hijo una despedida digna y cristiana sepultura.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>“Lo mío es el placer”: Mónica Divayn</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2026 03:09:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Cuernavaca, Morelos. Mónica Divayn se dedica a dar placer. Brindaba shows en centros nocturnos, pero un día una amiga suya le lanzó un reto para que demostrara qué tan buena era prestando servicios sexuales y le fue muy bien, por lo que se dedicó a esta actividad sin pensar en los peligros a los que se expondría. [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12747" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12747" class="size-full wp-image-12747" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-scaled.jpg" alt="Mónica1" width="2560" height="1555" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-300x182.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-1024x622.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-768x466.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-1536x933.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica3-2048x1244.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12747" class="wp-caption-text">Mónica1</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Cuernavaca, Morelos. Mónica Divayn se dedica a dar placer. Brindaba shows en centros nocturnos, pero un día una amiga suya le lanzó un reto para que demostrara qué tan buena era prestando servicios sexuales y le fue muy bien, por lo que se dedicó a esta actividad sin pensar en los peligros a los que se expondría.</p>
<p>Mi contacto y yo llegamos en auto a eso de las 11:00 horas a una colonia localizada al oriente de Cuernavaca, detrás de Plaza Galerías. Se bajó, tocó el portón y como no le contestaron habló por teléfono.</p>
<p>Alguien abrió por dentro y pasamos en auto hacia un patio. Bajamos, nos dirigimos a una de las dos construcciones y esperamos en la sala a Mónica.</p>
<p>El espacio era grande, amplio. Con sillones anchos y cómodos y una pantalla gigantesca, de las primeras que salieron al mercado y que hace siete u ocho años costaban “un ojo de la cara”.</p>
<p>Atrás de nosotros había un comedor. Frente a nosotros una puerta de ascenso a la segunda planta y al lado de ésta una habitación con cortinas casi transparentes en la que se distinguía una cama: al parecer era un área para dar servicios sexuales.</p>
<p>Mónica descendió de la planta alta con un joven que llevaba en las manos un sixpack de cervezas Modelo, lo despidió en la puerta y se dirigió a la sala donde la esperábamos.</p>
<p>Mónica mide casi un metro con setenta centímetros. Viste pantalón de mezclilla ajustado y una playera polo. Su tez es blanca, su cabello rubio y sus ojos son verdes.</p>
<p>Después de las presentaciones de rigor comenzamos a platicar en un tono formal que en pocos minutos abandonamos.</p>
<p>—¿A qué te dedicas?</p>
<p>—Lo mío es el placer. Desde los dieciséis años me dedicaba al puro show. Caracterizaba y sigo caracterizando a Mónica Naranjo, Lorena Herrera, Maricela, Lupita D’Alessio, Lady Gaga, Cher. Hace unos diez años yo había terminado con mi pareja de siete años u ochos años. Varias amigas daban servicios sexuales, y una de ellas me retó y me dijo: “eres una perra para el show, pero para la putería tú te mueres de hambre”.</p>
<p>Entonces un día fui con una amiga llamada Silvia que daba servicios sexuales y le dije: pues ya vengo a ver cómo me va… Y me fue muy bien esa noche, gané como siete mil pesos. Silvia se quedó fría. Y Yo dije, ¡ay pues de aquí soy! Y de ahí para adelante.</p>
<p>Una hora puede salir desde cuatrocientos a ochocientos pesos, “penetración o servicio completo. Si es un matrimonio son mil quinientos a dos mil pesos, dependiendo lo que quieran. Yo empecé ganando doscientos y cuatrocientos pesos, pero poco a poco me fui haciendo experta”, explica.</p>
<div id="attachment_12745" style="width: 1224px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12745" class="size-full wp-image-12745" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica.-Tony.jpg" alt="Mónica 2" width="1214" height="807" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica.-Tony.jpg 1214w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica.-Tony-300x200.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica.-Tony-1024x681.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica.-Tony-768x511.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1214px) 100vw, 1214px" /><p id="caption-attachment-12745" class="wp-caption-text">Mónica 2</p></div>
<p>Mónica está en el negocio para cumplir con fantasías de personas que pueden tener un rol ordinario en la sociedad:</p>
<p>—Por ejemplo, hay hombres que les gusta vestirse de mujer. O también matrimonios que vienen conmigo porque les gustan los “detallitos”. Tuve un cliente que me pidió andar conmigo en la calle. Tenía setenta y cuatro años y se vistió de mujer; y así anduvimos por la calle, paseando, abrazados y fuimos a comer a un restaurante y él pedía que nos tomaran fotos.</p>
<p>Una vez también atendí a un masoquista. “Pégame, dime groserías”. Ay no, no, cómo crees”. Entonces le dije algunas groserías como: ay, pinche, tonto. “No, esas no, más fuertes”. Entonces me enojé y le comencé a dar con un cinturón y a gritarle. Eso le gustó mucho y terminó y me dio más dinero que el que habíamos acordado.</p>
<p>Pero, así como este oficio pude ser divertido, también puede ser muy peligroso. En los años que lleva Mónica en este negocio del placer pocas cosas le impresionan, pero hubo algo que sí le dio miedo:</p>
<p>—Un cliente me pidió un servicio. Era una persona común y corriente. Cuando terminó, fue al baño y dejó su cartera en un buró. Yo la vi: estaba gorda de mucho dinero. Cuando regresó del baño fue directo a su ropa, sacó una escuadra y fue hacia la cartera y contó su dinero frente a mí. A mí eso me aterró. Luego, con la pistola en la mano me dijo: “Está completo mi dinero. Una amiga tuya me robó mi dinero y yo sólo quería encontrar no a la que me robó sino quien me la pagara. Sinceramente yo esperaba que tú tomaras un billete de éstos, eso esperaba yo para meterte una bala en la cabeza”. Eso me dijo. Yo le contesté soy puta no ratera. Luego me pagó y se fue. Uyyy, fue horrible. Qué miedo.</p>
<p>Mónica trata bien a sus clientes porque su política es que a ella la tratan como ella trata, pero no siempre es así:</p>
<p>—Hace como diez años en el Hotel Rosales un policía judicial que quería conmigo, se apasionó conmigo, pero se puso muy necio. Siempre me decía que yo no anduviera con nadie más, que él me pagaría todo, que me mantendría. Muchas veces me mandó flores. Esa vez se enojó y con la cacha de su pistola me golpeó el pómulo y me abrió. La verdad no sé ni cómo pude escaparme, pero lo logré y seguí trabajando.</p>
<p>También dicen que con ella caen de todos los oficios y profesiones: políticos, profesionistas, hasta sacerdotes. “Hubo uno por ahí, por el centro, que andaba queriendo, pero no te platico porque…”</p>
<p>Le ha metido mucho dinero a su cuerpo: miles de pesos en implantes y en cirugías, “pero todo es inversión porque he cobrado buen dinero y eso me levanta la autoestima y me hace ver bien antes mis clientes”.</p>
<div id="attachment_12746" style="width: 2058px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12746" class="size-full wp-image-12746" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2.jpg" alt="Mónica 3" width="2048" height="1356" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2.jpg 2048w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2-300x200.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2-1024x678.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2-768x509.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/08/Monica2-1536x1017.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /><p id="caption-attachment-12746" class="wp-caption-text">Mónica 3</p></div>
<p>También reconoce que se ha inyectado sustancias nocivas, como aceites, para rellenar algunas partes como piernas y otras zonas, pero lo ha pagado muy caro porque las cirugías para retirarlas y las curaciones para descontaminar su piel son muy caras.</p>
<p>—En un conteo rápido ¿cuántos hombres han estado contigo en estos años?</p>
<p>—Uy, mi amor. Muchos, he perdido la cuenta. Me he echado a Cuernavaca entero. Y los que no, están haciendo cola. Mira te voy a enseñar, mi celular en espera: son los que estaban hace quince minutos.</p>
<p>En la pantalla de su móvil aparecen treinta y tres contactos de Facebook que solicitaban una cita.</p>
<p>Mónica está interesada en administrar un lugar para dar placer, trabaja sola, y obtiene dinero de la crianza de perros de raza y de los shows que brinda. Eso sí, ha orientado a las chicas que se interesan por el sexo servicio:</p>
<p>“Cuando me vienen a consultar les digo: en esta vida hay las fracasadas, las mediocres y las triunfadoras, tú sabrás dónde quieres estar. Yo soy de las triunfadoras. En lugar de meterse vicio junten dinero, que ahorren para su vejez”.</p>
<p>—¿La manera en que eres, lo que eres y a lo que te dedicas te ha causado conflictos?</p>
<p>—Sí, tuve problemas con mi familia en un principio, principalmente con mi padre. Cuando estudiaba en la secundaria, mis amigos llegaron a buscarme a la casa. Tocaron la puerta y abrió mi papá, un hombre que toda su vida fue un machista. Los chicos preguntaron por mí y dijeron que buscaban a fulano de tal, mi padre preguntó de nuevo que a quién buscaban y los muchachos dijeron de nuevo fulano de tal. “No, aquí no vive esa persona”, dijo mi padre. “¿Cómo que no, si hemos venido varias veces a visitarlo?” respondieron mis amigos. “Dije que no. Quien vive acá es mi hija, Mónica. ¿La buscan a ella?” Sí, sí, dijeron los chavos.</p>
<p>Entonces mi padre grito desde la puerta: “¡Mónica: te están buscando tus amigos!” y yo bajé corriendo. Desde entonces respeto mucho a mi padre, entendió, me entendió, y desde ahí nos llevamos muy bien.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Epílogo. La entrevista se llevó a cabo en el marco de los preparativos para la XI Marcha de la Diversidad Sexual a celebrarse el sábado 29 de agosto de 2015, en la que Mónica participará desfilando y con un show al concluir la caminata.</p>
<p>Mi contacto me explicó que Mónica había sido siempre solidaria con estas expresiones y con el colectivo Lésbico, Gay, Bisexual y Transexuales y “Queer” (LGBTQ). “Cuando ha habido ataques a los compañeros ella ha estado ahí, apoyando con lo que puede. Pocas veces da declaraciones, pero es una de las más entronas y nosotros la apreciamos mucho”, dijo</p>
<p>El texto se publicó en el portal de Conburnados el 7 de julio de 2015: http://conurbados.com/morelos/ category/ojocronico/</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Postepílogo. El lunes 8 de febrero de 2016 Mónica fue asesinada a cuchilladas; esta nota y su entierro lo documenté, según se puede observar en el portal de La Unión de Morelos del jueves, 11 febrero 2016. http://www.launion.com.mx/morelos/sociedad/ noticias/84956-recibe-muestras-de-carino-monicadevain-la-diva-en-su-entierro.html</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Los chinelos rastas, prohibidos en Morelos, amados en EU</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/06/los-chinelos-rastas-prohibidos-en-morelos-amados-en-eu/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 15:33:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12563" style="width: 1450px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12563" class="size-full wp-image-12563" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/chinelos-rastas2.jpg" alt="chinelos rastas2" width="1440" height="960" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/chinelos-rastas2.jpg 1440w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/chinelos-rastas2-300x200.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/chinelos-rastas2-1024x683.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/chinelos-rastas2-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1440px) 100vw, 1440px" /><p id="caption-attachment-12563" class="wp-caption-text">chinelos rastas2</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Xoxocotla, Morelos; 22 de junio de 2026. Los chinelos rastas o rastafaris tienen prohibido “brincar” en algunos carnavales como el de Jiutepec y el de Tlayacapan porque, según algunos puristas, rompen con la tradición que tiene a su máximo exponentes en, Tlayacapan, Tepoztlán y Yautepec.</p>
<p>En diferentes Comunicados emitidos por autoridades de los respectivos municipios y apoyados por comparsas de Tlayacapan, Jiutepec y Tepoztlán (al menos en 2019), se prohíbe a los chinelos rastas que se incorporen, ya que no se debe alterar la vestimenta clásica y las vestimentas de los rastas no cumplen con las características históricas del Chinelo, un personaje que representa una crítica a los antiguos terratenientes españoles.</p>
<p>La revista México Desconocido consignó que en el carnaval de Jiutepec de 2017 se presentaron por primera vez estos personajes con una vestimenta distinta “Rastachinelos surgen en carnavales de Morelos”.</p>
<p>El rastafarismo es lucha cultural, identidad y conexión con África, nació en Jamaica en los años 30 y mezcla creencias religiosas con una fuerte identidad cultural africana. Sus seguidores ven a Haile Selassie I a una figura divina (Jah) y promueven la paz, el amor propio y el orgullo por sus raíces.</p>
<p>Más allá de la religión, es también un estilo de vida: las rastas (dreadlocks) simbolizan resistencia y conexión espiritual, usan los colores rojo, verde y oro, llevan una alimentación natural (“I-tal”) y usan cannabis en rituales de meditación.</p>
<p>Su mensaje se hizo famoso en todo el mundo gracias al reggae, especialmente por Bob Marley.</p>
<p>Rechazados en su tierra, la comunidad morelense migrante los presume en algunas ciudades de Estados Unidos, desde donde mandan pedir estos trajes que representan para ellos un pedazo de su tierra a la cual no pueden volver por diversas razones.</p>
<p>Según Enrique Ochoa Antonio o Babidy, muralista y artesano de Xoxocotla, en Morelos hay tres grupos de chinelos rastas, la Comparsa Reggae de Calera Chica y los Hippies Boys, ambas de Jiutepec, y la Comparsa Rastas de Xoxocotla, que es la más grande ya que agrupa hasta cincuenta miembros.</p>
<p>Babidy pertenece a la comparsa de rasta de su municipio indígena, además, elabora y envía trajes de chinelo rasta a la Unión Americana.</p>
<p>El artesano relató que la Comparsa Rastas de Xoxocotla se creó hace como siete u ocho años, todos son del municipio indígena y en su comunidad hay siete u ocho comparsas, la mayoría son rastas, pero tiene pocos miembros.</p>
<p>Según Babidy, los chinelos rastas de su grupo nunca han tenido algún percance con las personas u otras comparsas, al contrario, son bien recibidos en todo Morelos, en el Estado de México, en Puebla y Guerrero, estados a donde han sido invitados a brincar.</p>
<p>Para él, ser chinelo rasta es un estiló más libre de brincar, sin un patrón que seguir te mueves libremente, aunque a partir de las bases de los tres estilos: los de Tepoztlán, los de Tlayacapan y los de Yautepec.</p>
<p>Y dijo que es importante que en diciembre pasado el estado de Morelos haya obtenido oficialmente la denominación de origen y el registro como indicación geográfica para el traje y la figura del Chinelo, reconocimiento federal que protege la indumentaria, los materiales, el bordado y el significado cultural de esta danza tradicional, especialmente los estilos de Tlayacapan, Tepoztlán y Yautepec.</p>
<p>Recordó que, en el estado, el “Día del Chínelo” es el martes previo al inicio de la cuaresma de cada año, de acuerdo con el Periódico Oficial “Tierra y Libertad” número 6278 de fecha 7 de febrero de 2024.</p>
<p>Desde hace aproximadamente cinco años comenzó a mandar trajes de chinelo rastas y máscara a Estados Unidos, principalmente a Nueva York, a Chicago, a Santa y a Los Ángeles, California a paisanos de Morelos que se los piden para lucirlos en las celebraciones en donde participan comparsas de chinelos.</p>
<p>“Hay trajes y máscaras muy elaboradas, que llevan mucho detalle, esos tienen un costo mayor, pero depende del gusto y del presupuesto de mis clientes”, relató Babidy.</p>
<div id="attachment_12564" style="width: 1290px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12564" class="size-full wp-image-12564" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Chinelos-rastas-y-gobernadora-Margarita-GS.jpg" alt="Chinelos rastas y gobernadora Margarita GS" width="1280" height="853" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Chinelos-rastas-y-gobernadora-Margarita-GS.jpg 1280w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Chinelos-rastas-y-gobernadora-Margarita-GS-300x200.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Chinelos-rastas-y-gobernadora-Margarita-GS-1024x682.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/04/Chinelos-rastas-y-gobernadora-Margarita-GS-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /><p id="caption-attachment-12564" class="wp-caption-text">Chinelos rastas y gobernadora Margarita GS</p></div>
<p>La prohibición para los rastas ha continuado en Tlayacapan y en Jiuetepec, pero en Tepoztlán se ha levantado:</p>
<p>Babidy recordó que, en febrero de 2018, por un acuerdo entre Comparsas Unidas, el barrio de Santa Cruz y el Ayuntamiento de Tepoztlán, no se permitió el acceso quienes portaran el traje de chinelo tipo “rastafaris” o “rasta”, sin embargo, en los años posteriores levantaron esta prohibición.</p>
<p>Del chinelo, en general, es bien sabido que surgió en el siglo XIX en municipios como Tlayacapan y Tepoztlán, Morelos, como una sátira de los indígenas hacia los españoles durante el carnaval.</p>
<p>La palabra chinelo, proviene del náhuatl “tzineloa”, que significa «movimiento de caderas» o «meneo de cadera», representando burla y resistencia.</p>
<p>En una reseña de la Casa de Cultura de Tlayacapan, se consigna que los primeros chinelos aparecieron en Morelos en 1807. Los pobladores, cansados de ser excluidos por los españoles de las fiestas de Carnaval, y liberándose de los yugos del opresor, salieron a danzar a las calles, con las ropas que tenían a mano.</p>
<p>Esto mismo está sucediendo con los chinelos rastas, que han recibido el peso de la prohibición en comunidades en donde no se le permite danzar, como ocurría con los españoles y los primeros chinelos.</p>
<p>Para César Ortiz Triana, investigador e integrante de Grupo Cultural Yautepec A.C., defendió la existencia de los chinelos rastas en las comparsas que se trata de una interpretación más de la tradición, tal como las que se han hecho en Yautepec, donde los trajes se han convertido en obras artesanales.</p>
<p>Sobre los nuevos chinelos rastas, dijo que es una forma de pensar de esas personas que muestran sus valores culturales y si a ellos les gustan las rastas, se las ponen a sus trajes).</p>
<p>Vale agregar que en Jiutepec y en muchas varias comunidades las personas adornan sus trajes, sus sombreros, sus máscaras con caricaturas, héroes y equipos de futbol.</p>
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		<title>RIGO Y EL NIÑO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 14:58:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[     Para Maxito, cuando sea grande Por Máximo Cerdio Durante varios días acumulé y descarté preguntas. Algunas me parecían esenciales: qué opinaba de la comparación con Jim Morrison; si era consciente del extraño don que tenía para atraer no solo a una o a dos personas, sino a multitudes; qué sentía cuando estaba frente a ese público, sentía terror; [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12671" style="width: 1991px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12671" class="size-full wp-image-12671" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia.jpg" alt="Rigo Tovar, foto de redes" width="1981" height="1535" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia.jpg 1981w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia-300x232.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia-1024x793.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia-768x595.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/adefRigo-copia-1536x1190.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 1981px) 100vw, 1981px" /><p id="caption-attachment-12671" class="wp-caption-text">Rigo Tovar, foto de redes</p></div>
<p><em>     Para Maxito, cuando sea grande</em></p>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Durante varios días acumulé y descarté preguntas. Algunas me parecían esenciales: qué opinaba de la comparación con Jim Morrison; si era consciente del extraño don que tenía para atraer no solo a una o a dos personas, sino a multitudes; qué sentía cuando estaba frente a ese público, sentía terror; la fama lo había hecho renegar de lo que era; la música clásica era una verdadera influencia o solo bromeaba.</p>
<p>Llegué a su casa con muchas interrogantes, esperaba regresar con respuestas memorables, anécdotas, impresiones de sus gestos y detalles desconocidos por sus fans.</p>
<p>A pesar de los años, el dato de medio millón de personas en el lecho del Río Santa Catarina en el concierto del 21 de octubre de 1981, sin redes sociales, sin una estrategia de comunicación por alguna agencia connotada, seguía sonando.</p>
<p>Un hombre que podaba la jardinera me hizo pasar. Rigo me recibió con cortesía. Sólo me saludó, no me dio la mano. No llevaba los lentes oscuros que yo asociaba con las fotografías. Su cabello negro caía sobre sus hombros, llevaba camisa negra de manga larga, pantalones negros, botas negras. Sonreía, pero no parecía estar del todo en el mismo lugar que ocupábamos.</p>
<p>Mientras hablamos, su mirada se alejaba, como si se metiera en un paisaje situado detrás de las paredes.</p>
<p>Había un niño de seis o siete años, pelo negro, tez blanca, limpio, vestido con un short y una camisa color salmón, tenis blancos. Entraba y salía de la sala corriendo y haciendo ruidos con la boca. Se acercaba a Rigo, lo abrazaba, le daba besos en la mejilla y volvía a sus juegos.</p>
<p>El cantante, que hasta ese momento parecía abstraído en sus pensamientos, despertaba. Sonreía con una felicidad inmediata.</p>
<p>Le pregunté sobre la similitud que algunos críticos encontraban entre él y Jim Morrison. Se puso serio.</p>
<p>Durante un largo instante creí que estaba buscando las palabras exactas, después comprendí que no se había metido a buscar esos recuerdos, miraba hacia algún punto remoto, inaccesible para mí. Cuando finalmente habló, respondió algo distinto de lo que yo había preguntado.</p>
<p>Así transcurrió la conversación: yo ponía mis preguntas frente a él y me contestaba lo que quería. Mi entrevista se fue convirtiendo en una persecución. Cada respuesta abría un camino lateral y hasta opuesto.</p>
<p>A veces Rigo se limitaba a una afirmación o negación, otras veces evocaba un viaje al extranjero y decía que había sido hermoso, pero no añadía nada más. Sonreía como quien contempla un recuerdo limitado por las palabras, pocas veces me miraba directamente a los ojos.</p>
<p>Toda la entrevista estaba siendo un malentendido, en vez de encontrar verdades hallaba vacíos o datos que se podían encontrar en cualquier reseña o artículo.</p>
<p>El hombre que me había abierto la puerta aviso a Rigo que el niño tenía su clase de música y me pidió que los acompañara.</p>
<div id="attachment_12672" style="width: 1018px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12672" class="size-full wp-image-12672" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/defRigo.jpg" alt="Cartel Rigo, foto de redes" width="1008" height="1042" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/defRigo.jpg 1008w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/defRigo-290x300.jpg 290w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/defRigo-991x1024.jpg 991w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/defRigo-768x794.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1008px) 100vw, 1008px" /><p id="caption-attachment-12672" class="wp-caption-text">Cartel Rigo, foto de redes</p></div>
<p>Subimos los tres a la parte trasera de una camioneta negra, muy amplia, el niño siempre abrazaba a Rigo, le daba besos y el cantante correspondía sonriendo y abrazando al pequeño.</p>
<p>Llegamos a la escuela y el chico bajó y fue recibido por una joven que lo introdujo a un edificio.</p>
<p>El ídolo y yo esperamos.</p>
<p>Aproveché para insistir en algunas preguntas. Fue inútil. Él respondía sobre otras cuestiones como la ropa que diseñaba y encargaba a sus sastres. Hablaba del color plateado, de los marcianos. No le interesaban mis temas ni mis interrogantes.</p>
<p>Cuando el niño regresó, subió al vehículo y abrazó al músico como si hubiera estado mucho tiempo lejos de él. El cantante correspondió, lo apretó y besó su frente. Vi entonces una alegría muy intensa que me contagió.</p>
<p>Regresamos a la casa.</p>
<p>Detrás de la sala había un jardín amplio. El niño corrió hacia un perro lanudo amarillo y comenzó a jugar. Rigo se acercó. El perro también buscó sus caricias. Durante algunos minutos observé aquella escena sencilla: un hombre, un niño y un animal compartiendo una felicidad inexplicable.</p>
<p>Me pareció extremadamente raro que, desde que entré a esa casa, no había percibido ni siquiera el olor de las plantas que cortaba el jardinero.</p>
<p>¿Quién era el chico?</p>
<p>Por un momento imaginé que tal vez aquel niño era Rigo. No el hijo de Rigo, ni un pariente, ni un protegido, era Rigo mismo, antes de que fuera famoso, antes de los escenarios, antes de los elogios, de las enfermedades.</p>
<p>Ese pequeño era el niño que alguna vez había sido él y que ahora, por alguna misteriosa alteración del tiempo y la realidad, había regresado para acompañarlo.</p>
<p>Mi hipótesis era absurda, pero más que pensarlo, lo vi y lo sentí.</p>
<p>Observé a los dos abrazarse y advertí un parecido, que no estaba en los rasgos sino en algo más profundo.</p>
<p>Entonces comprendí que la entrevista había terminado.</p>
<p>Las preguntas sobre Morrison, la fama, la música clásica o los viajes pertenecían a un orden menor. Había ido a buscar explicaciones y había encontrado un hecho imposible de entender o quizá muy claro: aquel hombre estaba en otra realidad.</p>
<p>Me despedí de Rigo. Él sonrió de lejos. El niño siguió jugando en el jardín.</p>
<p>Al salir de la casa concluí que las preguntas permanecerían para siempre sin respuesta.</p>
<p>No experimenté frustración, había presenciado algo más valioso que una confesión o una anécdota, había visto a un hombre que, en los últimos días de su vida, parecía haber reducido el universo a una sola certeza: el amor que lo unía a otro ser, y si mi sospecha era cierta, el amor de un hombre por una etapa que fue la más feliz de su existencia.</p>
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		<title>Ramón López Velarde. Cuando el nombre no es lo de menos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 13:00:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio Ciudad de México; 15 de junio de 2026. Artistas en defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde entregaron un pliego petitorio a las autoridades de Cultura sobre el cambio de nombre y destino del recinto donde vivió y murió el poeta zacatecano, y esperan respuesta institucional. El viernes 12 de junio, pasadas las 4 de [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12646" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12646" class="size-full wp-image-12646" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Cartel-en-casa-del-poeta-scaled.jpg" alt="Cartel en casa del poeta" width="1920" height="2560" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Cartel-en-casa-del-poeta-scaled.jpg 1920w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Cartel-en-casa-del-poeta-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-12646" class="wp-caption-text">Cartel en casa del poeta</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>Ciudad de México; 15 de junio de 2026. Artistas en defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde entregaron un pliego petitorio a las autoridades de Cultura sobre el cambio de nombre y destino del recinto donde vivió y murió el poeta zacatecano, y esperan respuesta institucional.</p>
<p>El viernes 12 de junio, pasadas las 4 de la tarde, más de 150 personas acudieron a la convocatoria que circuló por redes sociales de apersonarse frente al recinto ubicado en avenida Álvaro Obregón, número 73, colonia Roma, alcaldía Cuauhtémoc para protestar por el cambio de nombre y destino del centro de cultura.</p>
<p>Allí los manifestantes entregaron un pliego petitorio firmado por el Comité de Defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, dirigido a la Jefa de Gobierno Clara Brugada Molina con 12 puntos, entre los que destacan la restitución del nombre y vocación originaria; eliminar cualquier intento de «curaduría» institucional restrictiva que condicione la agenda de los autores; gratuidad de los espacios; preservación del Café-Bar «Las Hormigas»; garantizar el resguardo, catalogación y mantenimiento de las bibliotecas «Salvador Novo» y «Efraín Huerta», así como del «Tercer Fondo Editorial» y del archivo audiovisual; destitución de la dirección actual y que el cargo sea ocupado por un poeta de reconocida trayectoria y conocedor de la obra de Ramón López Velarde; transparencia y rendición de cuentas presupuestal; instalación de un Consejo Consultivo Comunitario; rechazo a la reconversión comercial o escénica unilateral; mesa de diálogo y respuesta oficial.</p>
<p>A eso de las 4:50 de la tarde, Jesús Galindo Calderón, titular del Instituto de Defensa de Derechos Culturales de la Secretaría de Cultura local salió a hablar con el contingente y les aseguró que no habrá cambio de nombre ni de destino, pero los inconformes dijeron que no era suficiente y querían una respuesta formal e institucional y le reclamaron porque la directora Ana Francis Mor no daba la cara y se escondía.</p>
<p>También aclararon que la Casa se cerró durante la contingencia del Covid, y que no llevaba 8 años sin actividades, como había asegurado la directora.</p>
<p>Ante la amenaza de lluvia, permitieron la entrada de los inconformes al salón de usos múltiples, en donde se siguió discutiendo lo que se consideró una arbitrariedad por parte de Ana Francis Mor.</p>
<p>Media hora más tarde, los protestantes se retiraron de lugar y advirtieron que volverían el próximo viernes, si las autoridades de Cultura no daban una respuesta institucional al pliego petitorio cuyos puntos consideraron no negociables.</p>
<p><strong>El recuento</strong></p>
<p>Durante seis o siete días el nombre de Casa del Poeta Ramón López Velarde y Ana Francis Mor, estuvieron llenando los perfiles de poetas, escritoras, críticos, académicos y simulares, además de notas en diferentes medios nacionales: habían cambiado el nombre al lugar, y también la vocación.</p>
<p>La “inauguración“ de la “Casa de las palabras» fue el 4 de junio, y de acuerdo con la directora de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño, o Ana Francis Mor, dramaturga y comediante, en entrevista publicada en la revista Proceso, el ciclo de Fundación Casa del Poeta, I. A. P.  que administró el espacio hasta el 2025, se había cerrado: “De alguna manera, la intención de la Secretaría de Cultura es una renovación necesaria, más acorde con los tiempos, con el entorno de la colonia Roma, que ya tiene también otros lenguajes artísticos, contraculturales, etcétera, entonces, tuvimos la siguiente reflexión: ¿Cómo hacemos para que no sea un genérico masculino lo que defina?, porque en el siglo XXI vale la pena hacer ese cuestionamiento. Por eso estamos en Casa de las Palabras Ramón López Velarde”.</p>
<p>La poetada se le fue encima, y desde ese día no dejaron de aparecer publicaciones en las redes sociales y en los periódicos de la Ciudad de México, criticando el cambio de nombre y la finalidad de este espacio.</p>
<p>Una de las observaciones más claras al cambio de nombre fue la del poeta y periodista Hermann Bellinghausen en el texto “El poeta y la casa tomada”: “El hecho nos llegó a todos. Con perdón, “la palabra” no es “la poesía”. “La palabra” es cualquier cosa: un discurso político, un sermón en el templo, un anuncio, una telenovela, un burlesque (aunque aspire a brechtiano), una palabra más. Nada de eso, la poesía es lo que es”.</p>
<p>En redes sociales comenzaron a circular insultos hacía Ana Francis, hacia Clara Brugada, la jefa de Gobierno, hacia Claudia Sheunbaum, hacia Morena, la 4 T y desde luego en contra de Andrés Manuel López Obrador y todos sus hijos.</p>
<p>La principales argumentaciones refieren que es un espacio del pueblo público para honrar la memoria del poeta que vivió y murió en esa casa, por cierto un monumento histórico, por declaratoria del 22 de enero de 1982, y publicado en el DOF el 10 de febrero del mismo año; y se expropió, según el decreto publicado en el DOF del 30 de noviembre de 1988 donde se dice claramente que se establecerá un centro de estudios literarios, un centro bibliográfico y una biblioteca de poesía: la Casa del Poeta Ramón López Velarde.</p>
<p>Según los opositores, la casona perdería por completo su naturaleza y su carácter centralizado en la escucha y discusión de la poesía.</p>
<p>También se destruiría un bastión cultural de más de tres décadas, ya que el sitio acumulaba 33 años funcionando exitosamente como un refugio plural para autores consolidados y nuevas voces.</p>
<p>Asimismo, había incompatibilidad con las nuevas actividades planteadas, ya que se había anunciado que el nuevo proyecto incluiría «el primer cabaret público de la CdMx», por lo que se criticó que era una ocurrencia estatal de priorizar un género transgresor de entretenimiento por encima de la preservación poética.</p>
<p>Hubo una denuncia generalizada de una imposición unilateral por parte de las autoridades de cultura locales, acusándolas de un manejo demagógico del patrimonio público que ignoraba los derechos culturales de la ciudadanía.</p>
<p>Y lo que tenía que pasar pasó: se lanzaron varias convocatorias para manifestarse por el despojo de la Secretaría de Cultura de la CdMx en lo que fue la última morada del poeta zacatecano.</p>
<div id="attachment_12649" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12649" class="size-full wp-image-12649" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-scaled.jpg" alt="Poema1" width="2560" height="1920" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-300x225.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-1024x768.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-768x576.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Poema1-1-1536x1152.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12649" class="wp-caption-text">Poema1</p></div>
<p><strong>Los pormenores</strong></p>
<p>El sábado 12 de junio al grupo de inconformes compuestos por mujeres, adultos, adultos mayores y jóvenes no fue recibido: la reja del patio estaba cerrada y adentro de la Casa del Poeta había varios guardias de seguridad y afuera una patrulla de policías con dos agentes. En el parque había como 8 policías picándose la panza y bromeando, se desconoce si era para resguardar el sitio.</p>
<p>Eran aproximadamente 150 de acuerdo con el reporte que envió una de las mujeres policías que hacía presencia en el lugar.</p>
<p>Por medio de un megáfono varios poetas repetían lo que en redes se había escrito: que no estaban de acuerdo con el nombre y el destino de la casa de la cultura. Algunas personas llevaban algunas cartulinas con consignas como “la casa del poeta es de la poesía no es tu negocio”, “Poesía sí cabaret no”, entre otras. También llevaban libros y flores y en las manos algunas hojas con poemas escritos a mano.</p>
<p>Entre lo más poético estuvo la participación del primer actor Arturo Beristain, quien actuó en la película de Arturo Ripstein, <em>El Castillo de la pureza</em>, quien propuso cambiar el nombre de la avenida Álvaro Obregón por el de Avenida Ramón López Velarde.</p>
<p>María Riverareclamo la presencia de policías en el lugar y la falta de atención de la directora Ana Francis, por no recibir a los artistas que estaban ejerciendo su libre expresión.</p>
<p>Cuando la lluvia se dejó caer en abonos, Jesús Galindo Calderón, titular del Instituto de Defensa de Derechos Culturales de la Secretaría de Cultura, de playera blanca y calvo, salió a atender a los manifestantes y aunque repitió que no habría cambio de nombre ni de destino, exigieron a gritos que diera respuesta formal y por escrito, además reclamaron la ausencia de la directora Ana Francis López Bayghen Patiño, quien, según Jesús en esos momentos se encontraba en una reunión con Clara Brugada.</p>
<p>La lluvia arreciaba y el grupo opositor pedía le abrieran las puertas para protegerse. Jesús les dijo que no se podía porque la casa se inundaba.</p>
<p>Ante la insistencia de los manifestantes se abrieron las puertas y todos entraron al recinto y descendieron al salón de usos múltiples que, como advirtieron, se encontraba encharcado de agua, pero no de cualquier agua sino de aguas negras, que despedían un delgado olor por todo el salón en el que había colgados cuadros alusivos al cabaret: se trataba de una muestra homenaje a Henri de Toulouse-Lautrec, un pintor y cartelista francés.</p>
<p>Entre cuadros de curvas, mujeres desnudas, ropa íntima, poemas, con signas y exigencias, el olor a alcantarilla se pavoneaba con su estola al cuello, aunque a ninguno de los asistentes perturbara.</p>
<p>También había una maleta de viaje negra, con unos versos pintados con descuido: ”Todas las lágrimas del mar“, del poema velardeano “Hermana, Hazme Llorar…”.</p>
<p>“¡No somos de derecha, somos poetas!”. “¡Que se quite la bandera de los gays de la fachada!” exigían.</p>
<p>Una voz baja, masculina, se puso a tono con el olor de alcantarillas del sitio: “Ya tienen suficientes jotos y pirujas”.</p>
<p>Los funcionarios se portaron en todo momento tolerantes y acusaron de recibido el escrito con el pliego petitorio, además de advertiré que denunciarían penalmente a la directora porque había un indudable conflicto de intereses.</p>
<p>Dentro de los inconformes también estaban vecinos de la casa del poeta, que rechazaron que se convirtiera en un cabaret.</p>
<p>Finamente los manifestantes se retiraron y exigieron una respuesta institucional y por escrito y advirtieron que, si no la recibían, el siguiente viernes estarían protestando nuevamente.</p>
<p>Afuera, la lluvia lavó la inmundicia de las suelas de los zapatos de los manifestantes.</p>
<div id="attachment_12653" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12653" class="size-full wp-image-12653" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Afuera-1-scaled.jpg" alt="Afuera" width="2560" height="1920" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Afuera-1-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/06/Afuera-1-300x225.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12653" class="wp-caption-text">Afuera</p></div>
<p><strong>Ramón entre nosotros</strong></p>
<p>Desde finales de los años 80 y finales de los años 90 cuando no había redes sociales para los poetas y escritores que comenzábamos a hacer público nuestro trabajo, la Casa del Poeta resultó un espacio fundamental.</p>
<p>Allí dimos nuestras primeras lecturas, presentamos nuestros primeros trabajos en forma de plaquetas y conocimos a muchos escritores con una larga lista de libros publicados y premio ganados.</p>
<p>Todos cabíamos en la casa de López Velarde. Allí se deban cita poetas y escritores de toda la ciudad, de Ciudad Neza, de Toluca, de otras partes del Estado de México, de otras entidades y de otros países.</p>
<p>En ese lugar conocimos a poetas y amigos entrañables que nos invitaron a dar lecturas a las cantinas, a las rancherías, a otras ciudades de México.</p>
<p>Cada semana, en ese lugar intercambiábamos poemas, libros, proyectos.</p>
<p>Desde luego, no faltaban algunos enfrentamientos verbales, incluso golpes que comenzaban en el Café-Bar Las Hormigas y terminaban en Alvaro Obregón.</p>
<p>En el taller de poesía de la Casa de Cultra Jesús Reyes Heroles de Coyoacán, que coordinaba el maestro Óscar Oliva dimos cuenta de López Verlarde: fue uno de los que más disfrutamos e imitamos.</p>
<p><strong>El poeta</strong></p>
<p>Ramón Modesto López-Velarde Berumen nació en Jerez de García Salinas, Zacatecas, el 15 de junio de 1888 y murió en la Ciudad de México, 19 de junio de 1921.</p>
<p>Sus libros de poesía son La sangre devota, de 1916; Zozobra, de 1919; La suave patria, de 1921; El son del corazón, de 1932; Silabario del corazón, de 1933 y La niña del retrato, de 1935.</p>
<p>El poeta elevó la vida cotidiana de la provincia mexicana, sus paisajes, costumbres y mujeres a la categoría de arte, alejándose de los temas acartonados y europeos de su época.</p>
<p>También exploró las tensiones del espíritu humano al balancear constantemente una educación católica estricta con una profunda pasión erótica.</p>
<p>Utilizó un vocabulario original, lleno de imágenes inéditas, metáforas insólitas y un ritmo musical propio, lo que sirvió como antesala a los movimientos de vanguardia.</p>
<p><strong>Glosas</strong></p>
<p>Lo que ya no existe. Hace muchos años la Casa del Poeta había dejado de ser lo que fue por mucho tiempo, y se había convertido en edificio viejo que albergaba muebles y libros viejos también, que a pocos interesaba, incluyendo desde luego a los poetas más jóvenes que no saben ni quieren saber quién es López Velarde.</p>
<p>El inmueble es propiedad del Gobierno de la Ciudad de México, y el permiso que tenía la Fundación Casa del Poeta, I. A. P.  para administrar el lugar, se había vencido desde 2023, y hasta 2025 lo administró con un Permiso Administrativo Temporal Revocable.</p>
<p>Es decir, se estaba protestando por algo que sólo existía en los recuerdos de artistas que por diferentes razones pisaron ese recinto y del cual guardaban momentos muy gloriosos y agradables; claro, no a todos les fue bien en la feria. Según el poeta y editor Andrés Cisneros de la Cruz (Nandi Xan), cuando María Rivera era directora del lugar lo corrió porque pensó que estaba vendieron libros dentro del local (“La otra historia detrás de la Casa del Poeta Ramón López: elitismo, discriminación, violencia, derechización y desprecio a la poesía no oficialista”).</p>
<p>Ya no somos los mismos. El día de la protesta busqué, a partir de las fotos de perfil de Facebook a algunos poetas y narradores conocidos, pero nada; sólo algún gesto, la forma de los ojos, la mirada.</p>
<p>Había unos poetas con los que me tocó leer alguna vez en la casa del poeta o en la Ciudad de México o en Chiapas, pero no los reconocí.</p>
<p>Lo supe porque al día siguiente de la publicación algunas personas que había llegado a la protesta subieron fotografías de grupo con nombres, y ahí estabas mis amigos, sólo que con un cuerpo y un rostro muy distinto. Los oficios del tiempo.</p>
<p>Él. Ramón López Velarde estuvo en la protesta, en el parecido con el actor Arturo Beristain quien propuso cambiar el nombre de la avenida Álvaro Obregón por el del poeta zacatecano que lo poseyó por unos minutos:</p>
<p>Mi corazón, leal, se amerita en la sombra./ Yo lo sacara al día, como lengua de fuego/ que se saca de un íntimo purgatorio a la luz;/ y al oírlo batir su cárcel, yo me anego/ y me hundo en la ternura remordida de un padre/ que siente, entre sus brazos, latir un hijo ciego.</p>
<p>Mi corazón, leal, se amerita en la sombra./ Placer, amor, dolor&#8230;, todo le es ultraje/ y estimula su cruel carrera logarítmica,/ sus ávidas mareas y su eterno oleaje./</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La tele, el fut y el box</title>
		<link>https://mochicuani.com/2026/05/la-tele-el-fut-y-el-box/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Máximo Cerdio]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 15:14:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticia]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Máximo Cerdio La manera de disfrutar el futbol, fuera del estadio, ha cambiado mucho. Hace más de cincuenta años este deporte se disfrutaba en la casa, viéndolo en el televisor, un aparato que sorprendería a las nuevas generaciones que hoy todo lo escuchan y lo ven en los celulares. Los primeros televisores tenían pantallas (cinescopios) de 12, 17, 19 [...]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_12582" style="width: 2570px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12582" class="size-full wp-image-12582" src="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-scaled.jpg" alt="Televidentes" width="2560" height="1638" srcset="https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-scaled.jpg 2560w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-300x192.jpg 300w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-1024x655.jpg 1024w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-768x491.jpg 768w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-1536x983.jpg 1536w, https://mochicuani.com/portal/wp-content/uploads/2026/05/q-tele-y-el-fut-IA-copia-2048x1310.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><p id="caption-attachment-12582" class="wp-caption-text">Televidentes</p></div>
<p>Por Máximo Cerdio</p>
<p>La manera de disfrutar el futbol, fuera del estadio, ha cambiado mucho. Hace más de cincuenta años este deporte se disfrutaba en la casa, viéndolo en el televisor, un aparato que sorprendería a las nuevas generaciones que hoy todo lo escuchan y lo ven en los celulares.</p>
<p>Los primeros televisores tenían pantallas (cinescopios) de 12, 17, 19 y 21 pulgadas. Un modelo de 23 pulgadas hace sesenta años ya se consideraba «pantalla grande», para gente rica o negocios prósperos.</p>
<p>Estos aparatos tenían patitas de madera y casquillos de metal para que pudieran acomodarlo en el piso, en un lugar estratégico de la sala para que todos pudieran verlo. Sólo contaban con dos perillas, la de encendido y volumen y la de los canales; eran mecánicas, nadie imaginaba en ese entonces el control remoto o el Wi-Fi.</p>
<p>Aunque fue inventada a mediados de los años veinte, la televisión a color se dio a conocer a principios de los cuarenta, Guillermo González Camarena fue su creador, pero la primera transmisión oficial a color en México se realizó el 21 de enero de 1963 en el Canal 5, con el programa Paraíso infantil.</p>
<p>Había en ese entonces dos deportes muy populares que la gente veía por estos aparatos: el fútbol y el box.</p>
<p>Los partidos de futbol comenzaban los domingos a las 12 del día. En la sala o en el patio de la casa congregaban a muchos amigos y familiares.</p>
<p>Cuando era temporada de semifinales había más aficionados, y en el juego de ida y en el de regreso de los equipos que se disputarían el campeonato todo el barrio se daba cita en la casa de algún amigo que tuviera tele. Aquello era una fiesta para quienes le iban al ganador y una desgracia para los que perdían.</p>
<p>Al centro, el cinescopio atraía todas las miradas.</p>
<p>Nosotros éramos unos chamacos y encontrábamos siempre un lugar en el piso entre los adultos.</p>
<p>Nos emocionábamos como ellos. Celebrábamos los goles, maldecíamos los errores y llorábamos las derrotas, eso lo aprendimos de los hermanos, de los tíos y de los amigos en las calles de tierra donde casi la totalidad jugábamos fútbol.</p>
<p>Los adultos nos permitían estar con ellos porque les servíamos de mandaderos: nos ordenaban destapar cervezas, nos pedían botanas o que limpiáramos el lugar donde por descuido se había regado ese líquido amargo que olía a orines de caballo.</p>
<p>Desde luego, Algunas veces ya con los tragos subidos a la cabeza los adultos armaban discusiones, pocas terminaban en pleito de perros, había una gran amistad.</p>
<p>Los partidos eran narrados por Ángel Fernández Rugama, «El hombre gol», el mejor locutor de esos años en la televisión mexicana, que narró los Juegos Olímpicos de 1968 y el Mundial de 1970 en Telesistema Mexicano (Televisa).</p>
<p>El “Gritón” era famoso por su ímpetu y sus frases. Sus narraciones comenzaban con: «¡A todos los que quieren y a todos los que aman el fútbol!» y decía que el fut era «El juego del hombre».</p>
<p>Había en ese entonces varios equipos exitosos: el América, las Chivas y el Cruz Azul, el Atlante y los Pumas eran los que le seguían en popularidad.</p>
<p>En los registros de las ligas de futbol para aficionado, los nombres de estos equipos eran muy solicitados y, desde luego, los apodos de los jugadores de primera división profesional eran ensartados a los participantes de fútbol llanero, por su parecido físico o porque tenía el estilo o alguna característica: El Borja, Nacho Calderón, El “Kalimán» Guzmán y el Reinoso, “El Pata bendita”, “Pelé”, “El Gato”, entre muchos. Ganarse un buen apodo era algo a lo que todos aspirábamos.</p>
<p>La televisión seguía siendo el centro de la diversión para la familia. Las amas de casa veían telenovelas (comedias) y programas cómicos, había también programación para niños.</p>
<p>Cuando el aparato no estaba prendido, señoreaba en la sala entre los sillones y la mesa de centro.</p>
<p>Algunas mujeres les tejían mantelitos y todos teníamos prohibido jugar cerca del televisor o poner cosas como floreros y líquidos sobre la tele.</p>
<p>Pero no en todas las casas había televisión a color. Por años, mucha gente sólo podía comprar televisores en blanco y negro, y para verla “a color”, en el mercado o en algunas tiendas se podía comprar vidrios adaptables a la pantalla, forrados con celofán de varios colores, con lo que daba la impresión de tener en casa tecnología de punta.</p>
<p>En los barrios pobres eran contadas las familias que tenían tele en blanco y negro, y algunas cobraban para ver programas favoritos como Tarzán el rey de los monos o como el Llanero Solitario.</p>
<p>Los sábados por la noche eran de box por el canal 2 de Televisa, narradas por Antonio Andere y Jorge «Sony» Alarcón.</p>
<p>Mi padre rentaba una televisión los sábados por la noche. Invitaba a tres o cuatro amigos, para ver las peleas de box.</p>
<p>Poníamos el aparato arrinconado en una pared de la sala de la casa, y nuestros invitados se sentaban frente a él, en sillas rectas y una mesita con caguamas, botanas y cigarros.</p>
<p>Yo podía estar entre los señores, porque tenía el don de servir la cerveza en sus vasos sin derramar la espuma, técnica que me enseñó mi papá y que yo practicaba con los invitados que la veían como una habilidad particular.</p>
<p>El chiste era pegar la boca de la caguama en la orilla interna del vaso, que debería estar un poco inclinado y verter el líquido. Eso posibilitaba que el líquido no cayera haciendo espuma, sino que se deslizaba por la superficie.</p>
<p>Mi padre gritaba: “jap, jap, gancho. Está recuperando fuerzas, es un fajador; la distancia corta es la suya, el gancho”.</p>
<p>Recuerdo particularmente una pelea que mi papá y sus amigos disfrutaron mucho: José Ángel «Mantequilla» Nápoles, y su grito “¡Mío, mío, mío!”, que se escuchó sobre el ring del Forum de Inglewood, en Los Ángeles, California, Estados Unidos.</p>
<p>El 4 de junio de 1971, después de esperar cinco años, el “Mantecas” había recuperado el título welter contra Billy Backus, a quien venció por nocaut técnico en el octavo asalto, tras una segunda caída del estadounidense en la lona.</p>
<p>Como los adultos, en los años setenta, yo era parte del grupito que se emocionaba con las peleas y los partidos de fútbol frente a la televisión en blanco y negro. Pero yo también veía a ese grupo desde arriba, desde el espacio, en el barrio, y más allá, cerca de las nubes, en la ciudad, y todavía más, donde la gravedad se acaba, como un punto de luz en la Tierra.</p>
<p>&nbsp;</p>
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