Cartoneros llegan a 17 años de representar a la entidad en el desfile de alebrijes

Tlacuilo en la Ciudad de México
Por Máximo Cerdio
Jojutla, Morelos; 23 de octubre de 2025. El sábado 18 del presente, los artesanos del taller Almorales representaron por 17 años a Morelos en la edición decimosétima del Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México.
El maestro Alfonso Morales Vázquez dijo que ha sido toda una odisea llegar, año con año, a participar en la Ciudad de México, pero que han hecho ese gran esfuerzo por amor al arte.
Desde las primeras ediciones se cansaron de pedir el apoyo a las autoridades locales y estatales, porque finalmente representan al municipio y a la entidad en uno de los eventos populares más importantes en el ámbito nacional y al que acuden personas de diferentes partes del mundo que, en su momento, han llevado piezas a sus países para presumirlas.
La elaboración de una escultura es cara, por ello, hacen rifas y dan talleres con la finalidad de juntar fondos para hacer el alebrije que los representará en el desfile, cada año.
En esta ocasión, elaboraron la pieza denominada Tlacuilo, de casi tres metros de altura y cerca de 50 kilos, hecho en Tlatelchi por los cartoneros dirigidos por el maestro Alfonso Morales Vázquez y Alfonso Hurtado.
Una caja popular del sur del estado nos dio el flete para llevar a Tlacuilo a la Ciudad de México; las autoridades de Morelos nos dijeron que no había transporte para la escultura, relató el maestro Morales.
Como lo dio a conocer en su oportunidad el Museo de Arte Popular (MAP) de la Ciudad de México, a lo largo de 16 años, el desfile ha conquistado el gusto del público nacional e internacional, atrayendo a miles de visitantes que se maravillan con estas figuras monumentales; tan sólo en la edición 2024 reunió cerca de 600 mil espectadores.
Los alebrijes, con sus formas hibridas y vibrantes, no sólo representan la riqueza simbólica del imaginario mexicano, sino también el talento y la creatividad de las y los artesanos que, con destreza y pasión, transforman materiales como el cartón, la madera y el papel en auténticas obras de arte popular.
Como se anunció, el recorrido inició en el Zócalo, continuó por las avenidas 5 de Mayo, Juárez y Paseo de la Reforma, para concluir en la glorieta de la Columna del Ángel de la Independencia.
Miles de niños, mujeres y persona de la tercera edad, nacionales y extranjeras disfrutaron esta exhibición por las calles del circuito donde se realizó el recorrido, ya que es uno de los eventos más esperados y concurridos del año.
Los alebrijes monumentales permanecerán para su exhibición en las aceras principales de Avenida Paseo de la Reforma entre la glorieta de la Columna del Ángel de la Independencia y el Monumento al Bicentenario de la Independencia Nacional conocido como Estela de Luz, del sábado 18 de octubre hasta las 20:00 horas del domingo 09 de noviembre, de 2025.
Según el MAP, esta ocasión participarán más 200 Alebrijes Monumentales procedentes de la Ciudad de México y los Estados de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco y Tlaxcala.
Cabe recordar que el Desfile de Alebrijes Monumentales se originó en 2007, impulsado por el Museo de Arte Popular con el objetivo de celebrar y difundir la artesanía de los alebrijes.
Desde entonces, el evento ha crecido en popularidad, atrayendo cada año a miles de espectadores al Centro Histórico para admirar el paso de estas criaturas fantásticas.

Alfonso Morales, cartonero
Tlacuilo y su familia
Tlacuilo, que fue transportado a la Ciudad por la noche y llegó al zócalo en la madrugada, fue siempre acompañado por los miembros de la familia Morales y por vecinos que, año con año, van con los cartoneros a presumir su trabajo.
A pesar del desvelo y del cansancio, los acompañantes de Tlacuilo iban muy contentos, saludando a miles de personas que se apostaron en el circuito para admirar y grabar a los hermosos monstruos que dejaban una estela de color y alegría a su paso.
Qué son los alebrijes
Los alebrijes son una invención del artesano Pedro Linares López (junio de 1906- enero de 1992). Allá por 1936, mientras tenía fiebre por una enfermedad, soñó que caminaba por un bosque en el que animales híbridos y coloridos se aparecieron ante él. Pedro Linares contó, en una entrevista sobre su persona y sobre su trabajo, que los propios animales que vio en sus sueños o delirios le dijeron que se llamaban alebrijes. En cuanto se recuperó, comenzó a crearlos.
Oficio a punto de desaparecer
De acuerdo con el maestro Alfonso Morales Vázquez, hace más de 17 años, antes que el Museo de Arte Popular organizara el desfile de alebrijes monumentales, el oficio de cartonero estaba a punto de desaparecer.
Con el primero desfile de alebrijes en la Ciudad de México en el año 2008, el oficio de cartonero fue tomando importancia, se pudieron observar trabajos muy bien elaborados, muy finos, se pudo apreciar la creatividad de los cartoneros y la gran calidad de sus trabajos, de tal suerte que los artesanos y colectivos comenzaron a ser llamados para elaborar piezas diversas en festivales y eventos de talla nacional e internacional.
Por eso es importante el desfile; muchos talleres están dando continuidad y se han ido formando nuevos artesanos y las generaciones se van sucediendo.
En Morelos, el desfile ha llamado la atención en varios municipios del sur, y los cartoneros han impartido talleres de construcción de alebrijes, muchos alumnos ahora ya participan en el desfile y se han vuelto artesanos.
Los Almorales
El taller Almorales de Tlatenchi es un taller familiar, está integrando por Alfonso Morales Vázquez, Oliva Hurtado Díaz, Tania Itzel, Suha Iyali y Alfonso Mizraim, de apellidos Morales Hurtado, ha participado en todos los desfiles y han representado al estado de Morelos en esta fiesta que es una de las más coloridas del país celebrado en la capital de México.
Han ayudado en la elaboración de los alebrijes los nietos Máximo Santino (el más pequeño, pero mayor que Atzin, de apenas meses de nacido), Tlacaelel (vive en Estados Unidos), Lennon y Morris, este último ha dejado de “cartonear”, en los últimos dos años, sus esfuerzos están orientados en encontrar hembras para aparearse y asegurar su descendencia.
Cada escultura podría tener un costo en el mercado de hasta 12 mil pesos.
El color y las formas que decoran a los alebrijes del taller Almorales tiene que ver con la flora de la región, con motivos prehispánicos y seres que son endémicos y simbólicos en México, eso y el empleo de materiales que se consiguen en el sur de Morelos caracterizan a las esculturas que construyen y por lo que han ganado varias menciones honoríficas.
De acuerdo con el maestro Morales, del patio de tierra del taller han salido entre 30 y 40 alebrijes monumentales que han viajado a la Ciudad de México y han asombrado a los turistas nacionales y extranjeros.

Aspecto desfile de alebrijes
El maestro Alfonso Morales
Alfonso Morales Vázquez nació el 23 de enero de 1959, en Tlatenchi; estudió en la Escuela Normal Superior de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, trabaja como docente en la Escuela Primaria Ignacio Zaragoza, en su comunidad.
Es el jefe del taller familiar Almorales, integrado por el propio maestro Alfonso Morales Vázquez, Oliva Hurtado Díaz, Tania Itzel, Suha Iyali y Alfonso Mizraim, de apellidos Morales Hurtado. Han ayudado en la elaboración de los alebrijes los nietos Máximo Santino (el más pequeño, pero mayor que Atzin, de apenas meses de nacido), Tlacaelel (vive en Estados Unidos), Lennon y Morris.
Ha ganado varios premios estatales y nacionales por sus obras (decoradas con la iconografía tlahuica), que se han vendido en México y en Estados Unidos.
Los cartoneros de Tlatenchi han representado a Morelos en los desfiles y concursos de alebrijes monumentales que año con año y organiza el Museo de Arte Popular en la Ciudad de México. Millones de personas han aplaudido el trabajo de los artesanos morelenses desfilando por las principales calles de la Ciudad de México.
Sus piezas han estado en exposiciones en Estados Unidos, país en el que el maestro de Jojutla ha impartido talleres de cartonería.
